sábado, 28 de diciembre de 2013

Capítulo 12: ¿Puede regresar? - ¿Obligación...?


:3 Me gusto mucho escribir este capitulo porque lo hice en especial para una amiga ^-^
Espero que les guste!!!
Sin más... :3 a leer.


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Capítulo 12: ¿Puede regresar?



A la mañana siguiente, los pocos alumnos de Hogwarts estaban desayunando,  la mirada de todos se dirigió hacia una lechuza que se dirigía  hacia Harry Potter,  este la agarro volteando a ver a sus acompañantes, pues el correo ya había pasado minutos antes.
– ¿Quién será? –preguntó más para sí mismo que para los demás.
–No lo sabrás si no la abres –dijo el pelirrojo sin dejar de comer.


Harry asintió y comenzó a leer en voz alta:


Harry y Ron (aunque supongo que estarán Draco y Blaise):

Espero que se la estén pasando bien, igual que yo, se preguntaran en donde estoy, eso lo sabrán cuando regrese, que no será en mucho tiempo debido a lo que descubrí.

Es acerca del velo de la muerte, pero no creo que sea adecuado explicarlo por este medio, así que regresare lo antes posible.

Sí Harry, por lo que he descubierto y averiguado, es probable que Padfoot pueda regresar, aunque debes mantener los pies en la tierra, tú sabes que también otra persona querrá saber acerca de esto (Moony) así que escríbele.

Tómalo con calma pronto estaré de regreso


Besos Hermione.



Cuando termino de leer no podía creerlo, Sirius podría regresar!! No  podía creerlo, lo más cercano que tuvo a un padre podría regresar a su lado!! Claro que lo tenía que saber Remus. Sin pensarlo más y sin decirle nada a nadie se fue corriendo de ahí, con la mirada atónita de los que estaban ahí.
Draco cuando vio salir corriendo a Harry se fue tras él, por lo que sin darse cuenta choco con alguien.
–Fíjate por donde caminas –replico con enojo el rubio.
–El que no se fijó fuiste tú –dijo una voz suave y calmada, el rubio levanto la mirada para encontrarse con unos ojos color miel.
–Tienes agallas –respondió con una sonrisa al estilo Slytherin, se cruzó de brazos  pensando que el único que le había respondido igual era su Harry,  recordando lo que había sucedido  retomo su camino.
–Eres muy interesante –escucho que le decía el chico nuevo, esto lo puso algo nervioso, preguntándose porque demonios  decía esas cosas, pero como buen Malfoy no lo dio a notar. Con interés en que había pasado empezó a correr hacia donde estaba Harry.




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Harry estaba en la lechucería escribiendo la carta para Remus. Aun le temblaban las manos al pensar en la posibilidad que le había dicho su amiga, su corazón latía desbocado y  nadie podía quitarle esa sonrisa de su rostro.



Remus:


Espero que estés bien hace mucho que no te veo, quiero verte, necesito decirte algo muy importante acerca de Canuto, sé que él significaba mucho para ti, por favor date una vuelta por Hogwarts.


atte.: Harry




Cuando acabo llamo a Hedwig para que se acercara, poniéndola sobre el alfeizar de la lechucería.
–Tienes que entregársela solo a él, confió en ti –le decía Harry mientras ataba el pergamino a la pata de la lechuza, esta le dio un picotazo cariñoso extendiendo sus alas y perdiéndose en el horizonte.
–Creo que tienes algo que explicarme –escucho una voz detrás de él.
–¡Draco! –Exclamó un poco sorprendido.
–Esperabas a alguien más, ¿y bien? –dijo en tono sarcástico, el moreno se acercó a él para tomarlo por la cintura y acercarlo a su cuerpo.
–Mi dragón ¿esta celoso? –Preguntó susurrándole al oído
–Claro que no Potter –respondió mientras pasaba sus manos atrás del cuello del moreno, olvidándose de sus… ¿celos?
–No te creo –dijo el ojiverde besando sus labios –pero Padfoot es una persona muy importante para mí –ante esto el rubio le quito las manos del cuello empujándolo.
–Pues entonces yo me voy –dijo caminando hacia la puerta, mientras se preguntaba porque era tan celoso con el Gryffindor,  él nunca se comportaba así.
–Draco... tú eres él que me interesas, si no, no estaría contigo –le dijo el Gryffindor.  
–Lo sé… –dijo soltando un suspiro –pero es la primera vez que me siento feliz y tengo miedo de que esto sólo sea un sueño – antes de que pudiera contestar el otro sintió como la marca tenebrosa  le quemaba lo que quería decir que tenía que ir con Lord Voldemort.
–Y una prueba de eso es que me tengo que ir... El mago oscuro me está hablando –sin esperar respuesta salió corriendo para ir al encuentro con el mago oscuro.




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La habitación estaba muy poco iluminada, Lord Voldemort platicaba con un Mortífago
–Estoy seguro que lo traicionara mi Lord –decía el Mortífago arrodillado en frente del su señor.
–Él sabe las consecuencias, no creo que sea tan estúpido –recrimino con voz fría y un tanto divertida.
–Lo conozco, él es débil… me ha decepcionado –explico el encapuchado.
–Retírate, yo tengo mis medios para ver quién se atreve a traicionarme –ordeno el ojirojo.
El Mortífago se levantó, hizo una inclinación y salió de la habitación.
– ¡Bellatrix! –llamo el lord, esta apareció un segundo después por la puerta llegando a los pies del lord. –Acércate –ordeno.
La mujer obedeció y cuando estuvo a pocos centímetros del lord, este agarro su mano izquierda levantando la túnica para apretar la marca tenebrosa susurrando un nombre
–Ahora márchate –volvió a ordenar, esta se inclinó  para salir.




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Remus Lupin estaba recargado en un árbol, disfrutando del viento y dándole una mordida a un emparedado, mientras veía como se iba acercando una lechuza que reconoció como la de Harry.
– ¿Qué le habrá pasado? -se preguntó.
Al llegar la lechuza estiro la pata para que la tomara
–Gracias Hedwig –le dijo acariciando su cabeza, dejo su emparedado sobre sus piernas y desdoblaba le pergamino


Remus:


Espero que estés bien hace mucho que no te veo, quiero verte necesito decirte algo muy importante acerca de Padfoot, sé que el significaba mucho para ti, por favor date una vuelta por Hogwarts.


atte.: Harry



Remus se peguntaba que le tenía que decir acerca de su amigo, cuando murió él se sentía pedido… Padfoot era la única persona que lo hacía sentir vivo, y cuando murió todo termino para él.

–Te extraño tanto Sirius... nunca te dije lo que sentía por ti –dijo en voz alta apretando sus puños.


jueves, 26 de diciembre de 2013

Capítulo 11: Ron se deja llevar - ¿Obligación...?


Después de años regrese!!! ;o; Gomenasai!  Pero perdí mi contraseña y por más que quería no me dejaban entrar X3
No les ha pasado?

Bueno aquí les dejo el segundo lemon que hice!! >////< Waaa intente mejorarlo jaja pero bueno, espero que les guste!! \(^o^)/


Si no te gusta el lemon, puedes saltártelo, antes de que empiece el lemon verán:
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y cuando termine también pondré asteriscos. ^^ Aunque casi todo el capitulo es lemon X3

Bueno ya les advertí XD a leer (?)



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Capítulo 11: Ron se deja llevar 


Cuando la cena termino Ron y Blaise vieron como sus amigos se retiraban de la mesa para ir a un lugar más íntimo, ante esto los dos se miraron.

          –Mmm creo que la sala común de alguno de los dos estará ocupada –comentó Blaise sonriendo de medio lado.
          –Sí, tienes razón. La pregunta es ¿cuál de las dos? –Preguntó el pelirrojo algo tímido. –No me gustaría entrar y ver una escena –dijo negando con la cabeza.
         –Jajaja quieres que nosotros tengamos ese tipo de escenas –comento Blaise guiñándole un ojo –. Bueno reflexionando, yo creo que sería la de Slytherin porque somos los únicos que nos quedamos –argumento Blaise.
          –Tienes razón –dijo Ron evadiendo el comentario que le había dicho su novio. – Será mejor que me vaya a descansar –dijo levantándose, pero el Slytherin lo impidió tomándolo por la mano.
          –Ahora que podemos estar solos piensas irte a descansar –cuestionó Blaise con una ceja levantada. 
          –Bueno… cuál es tu plan –dijo Ron algo nervioso mientras volvía a sentarse.
          –Podemos ir a la sala de los menesteres, seguro nadie nos molestara –dijo Blaise sonriéndole.


Ron acepto ya que aún no tenía sueño y tal vez encontraría una escena muy comprometedora en la sala común.
          –Está bien, vamos.




Cuando terminaron se despidieron de los profesores y dos alumnos de Ravenclaw que seguían platicando, al llegar a la sala de los menesteres ambos pensaron en un lugar para descansar y en frente de ellos apareció una puerta. Al entrar vieron un cómodo sillón, en frente de esté una mesa donde había dos cervezas de mantequilla, la sala estaba iluminada por velas que le daban un toque romántico, junto con una chimenea.
          –Que bien podemos estar tranquilos y así no molestar a Harry –comentó Ron sonriendo.
          –Claro el problema vendrá después, cuando nos queramos acostar.



Ron se dio cuenta que Blaise tenía razón, el sofá se veía cómodo pero ya para dormir y dos personas no era suficiente. Y con sólo pensar en eso en el fondo de la sala apareció una enorme cama.
          –Creo que así está mejor, qué opinas Ron –comentó riéndose el Slytherin.
          –Jajaja es como si leyeran la mente.




Los dos chicos se fueron a sentar al sillón, Blaise se sentó abriendo las piernas para que el pelirrojo se sentara en medio de estas y así poder estar más cerca.
          –Me parece increíble que tanto Draco como yo estemos con dos leones –comentó Blaise depositando un beso en la cabeza de su novio.
          –Más sorprendente es que yo este contigo –dijo Ron haciendo que los dos rieran.
          –No cambiaría nada de lo que he pasado porque al final valió la pena... sólo por estar contigo –dijo Blaise besando el cuello del pelirrojo.





Ron disfrutaba del contacto, cuando termino de recorrer su cuello, el pelirrojo se volteó sentándose en las piernas de su novio.
          –Te quiero –dijo Ron tomando los labios del otro chico e iniciar un beso lleno de pasión. Mientras las manos de ambos trataban de quitarse mutuamente las ropas del otro.

Cuando se separaron los dos ya no tenían camisa, y estaban muy excitados

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          – ¿Quieres que continué? –Preguntó Blaise, Ron asintió. Blaise sonrió depositando un dulce beso en la frente del Gryffindor, empezar a quitarle los pantalones al pelirrojo, cuando él hizo lo mismo con los suyos empezó a mover las caderas para hacer contacto con sus miembros
          –Ahhh –jadeaban ambos al sentir el placer dado por la persona que tanto amaban. Inconscientemente o llevado por la pasión Ron dirigió su mano al miembro de Blaise para empezar a masturbarlo, cuando sintió eso el Slytherin miro al pelirrojo que movía más sus caderas y tenía los ojos cerrados, esto hizo que se encendiera e hizo los mismo que Ron, cuando llegaron al orgasmo.
          –Levanta tus caderas –le dijo Blaise para quitarle el bóxer, el pelirrojo hizo lo que se le pedía mientras el otro le iba quitando la ropa interior, cuando acabo recostó a Ron en el sillón y él se quitó su ropa interior quedando ambos desnudos.



Blaise empezó a masturbarse una vez más para después tomar la pierna del pelirrojo levantándola, y sin preparación alguna fue penetrando a Ron.
          –Ahhh –Ron apretó sus dientes sintiendo un gran dolor. Blaise al darse cuenta de lo que hizo se sintió culpable.
          –Lo siento –dijo acariciando su mejilla y depositando un beso en los labios de su amante –me deje llevar –diciendo esto empezó a salir del cuerpo de Ron pero el negó con la cabeza.
          –No, quiero ser tuyo... continua –dijo el peli rojo aspirando aire, tratando de acostumbrarse a la invasión.


Blaise poco a poco lo fue penetrando hasta quedar completamente dentro, sin dejar de darle caricias y estimularlo. Segundos después Ron empezó a mover las caderas en señal de que Blaise empezara a embestirlo y así lo hizo empezó con un va y ven lento que después fue más rápido y rudo.
          –Blaise... ahhhh –gemía el pelirrojo apretando y rasguñando los hombros del Slytherin.
          –Me... encanta que... digas mi nombre –le respondía el Slytherin, mientras lo seguía penetrando. 


Minutos después cuando llegaron al orgasmo, Blaise salió con cuidado del interior del pelirrojo.

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Se levantó para después cargar a Ron y llevarlo hasta la cama para descansar después de mostrarse su cariño.
          –No soy una chica frágil –dijo arrugando el entrecejo
          –Pero eres mío, y quiero hacerlo así –dijo depositando un beso en sus labios.


Ron sonrió y no dijo más, sintió como su novio lo dejo sobre la cama sus ojos se iban cerrando, cuando observo como Blaise se acostaba a su lado para taparlo con las sabanas, Ron se recostó en su pecho y Blaise lo abrazo por la cintura mientras le daba un beso en la frente.
          –Descansa –Ron no contesto, solo se acercó más al otro hombre, sintiéndose completo y feliz.




domingo, 17 de febrero de 2013

Capítulo 4: Me gustas - Del odio al amor... sólo hay un paso




Capítulo 4: Me gustas



Harry se sentía agradecido con Snape, pero al escuchar las últimas palabras del profesor sintió un nudo en la garganta y un dolor en el pecho... ¿Qué había cambiado desde aquel castigo?, ¿acaso le gustaba Severus Snape? No, eso no era posible…

Escucho como cerraba la puerta mientras por sus mejillas caían lágrimas, llevo el dorso de su mano hacía su mejilla secando sus lágrimas ¿desde cuándo estaba llorando?
Negó con su cabeza para comenzar a caminar. Sabía que tenía clases pero no tenía el ánimo suficiente para asistir, así que se dirigió a su sala común... pensando que ahí podría estar solo y meditar que era lo que le ocurría.

Cuando estuvo en su cama en su mente no podía dejar de escuchar aquellas palabras que le taladraron los oídos... ¿qué significaba? ¿Por qué darle importancia a sus palabras? ¿Significaban tanto para el?, cerró los ojos y recordó a su maestro, comenzando a sentir un hormigueo en la boca del estómago. Abrió los ojos y sonrío... sí, le gustaba Severus Snape.

Reflexionó sobre lo que acababa de decir y sintió como su corazón se oprimía... sabía que no tenía ninguna oportunidad con su profesor, ¡por dios! ¡Era su maestro! Además su maestro lo odiaba y se acababa de dar cuenta que a Snape no le atraían los hombres... era un caso perdido tener una esperanza.
– ¿Harry? –Preguntó una voz haciendo que brincara por la impresión – ¿dónde te habías metido?, te hemos buscado por todos lados... no entraste a la clase –comentó Ron acercándose –Hermione está muy preocupada.
–... Lo siento, pero no me siento muy bien –respondió levantándose con la mirada agachada.
– ¿Qué sucede amigo? –Pregunto preocupado Ron.
–Creo que me enfermare... solo eso –dijo Harry levantando su rostro, sonriéndole.
–Deberías ir con la señora Pomfrey –recomendó sentándose a su lado.
–No es para tanto, me quedare aquí.
–Está bien... yo le diré a Hermione –dijo no muy convencido, se levantó mirando al ojiverde y viéndolo por última vez salió de la habitación.

Harry volvió a recostarse mientras se abrazaba sus piernas y cerraba los ojos, lo único que quería era descansar... ya vería que ocurría después. A los pocos segundos se quedó dormido...

Despertó y se estiro para después quitarse los lentes y tallarse sus ojos, miro su reloj dándose cuenta de que ya había pasado la hora de comer... bueno en realidad no tenía mucha hambre. Sintió como la cicatriz le escocia por lo que se llevó una mano a esta, delineándola con sus yemas
– ¿Qué estará haciendo Voldemort? –Se preguntó en voz alta exhalando aire, para tratar de tranquilizar el ardor y las náuseas.
–Harry –dijo una voz suave y tranquila desde la puerta.
Miro hacia esa dirección y se encontró con su director –. Me preguntaba porque no te había visto en toda la tarde –comentó acercándose.
–Lo siento... no me siento muy bien –contestó quitando su mano de su frente para sentarse en el borde de la cama.
–Lo suponía... no te ves muy bien –se sentó mirándolo –sin embargo, no es por eso por lo que no has salido... ¿o me equivoco?
Harry miraba los ojos azules, era como si le estuviera leyendo la mente.
–Bueno... paso algo –dijo al final desviando esa mirada tan penetrante             
–Puedes confiar en mí –dijo su director mirando el cuarto.
–... A-alguien me gusta –dijo mostrando una pequeña sonrisa –pero para él no soy nada –finalizó con tristeza.
–Tal vez deberías demostrarle a esa persona lo que vales... estoy seguro que cambiara de opinión –dijo mirándolo por unos segundos a sus ojos.
–Pero... es como si me odiara, en su mirada veo rencor –decía recordando las miradas de su profesor –pero algunas veces es como si me quisiera –al no recibir respuesta de su director continuo –. Director ¿a Snape... al profesor Snape le gusta alguien?
–Al profesor Snape... –susurró para después exhalar –él está muy dolido... pero sé que encontrará a esa persona que logre sanar su corazón –comentó levantándose –. No te des por vencido –diciendo esto Albus salió dejando al Gryffindor con una sonrisa.


Miro una vez más su reloj y decidió no bajar a cenar, quería permanecer ahí...relajado y con una pequeña esperanza que había sembrado Albus Dumbledore. Se levantó acercándose a la ventana mirando el cielo oscuro y la luna resplandecer. ¿Qué estaría haciendo Snape? ¿Pensaría en él?... No eso era imposible.

Tras varios minutos pensando se  le había ocurrido una idea para que su profesor comenzará a pensar que no era un niño mimado que solo pensaba en romper las reglas. Le pediría ayuda a Hermione para que estudiaran juntos pociones, así la próxima vez que tuvieran clases contestaría bien a la preguntas.

 Llego el sábado y su amiga acepto con mucho gusto ayudarle, mientras que Ron había arrugado el entrecejo pensando que se había vuelto loco. Esos dos días estuvo enfrascado de pociones para todo tipo, pero sobre todo estudió lo que verían en la siguiente clase. Ahora sí estaba preparado y le demostraría a Severus que si se lo proponía era bueno en su materia.



 El lunes en la mañana bajo a desayunar con más ánimos, sentándose sin mirar a la mesa de profesores ya que si lo hacia sus mejillas se tornarían rojas. Sus amigos aún no bajaban ya que no terminaron de vestirse, pero él estaba muy ansioso  por lo que decidió bajar primero.
–Harry... ¿Podría hablar contigo? –Escucho una voz detrás de él. Volteo y se dio cuenta de que era Luna.
– ¿Ocurre algo? –Contestó con otra pregunta mirándola a los ojos.
– ¿Me podrías acompañar a un lado? –Pregunto la rubia sonriéndole.
–Claro –contesto el ojiverde sorprendiéndose de que la chica lo tomara del brazo y lo jalara hacia la salida.

Harry seguía a la chica que aún no lo soltaba de su mano, y se  dio cuenta de que lo llevaba hacia el bosque prohibido.
–Luna...  ¡¿Qué me quieres enseñar?! –Gritaba para que lo escuchara
–Es sorprendente... encontré un Thestral pequeño –exclamó adentrándose al bosque por lo que tuvieron que reducir la velocidad.
–Pero... no sé si... –intentaba decir pero la chica no lo dejo continuar.
–Vamos, Hagrid está junto a él –ambos continuaron caminando por varios minutos hasta que observaron un claro donde estaba el mayor y el pequeño Thestral.
– ¡Harry! Viniste me alegro –decía el mayor sonriéndole –esto no se puede ver todos los días, ¿verdad que es hermoso? –Preguntó señalándole el pequeño animal.
–B-bueno... claro es hermoso –contesto observando al pequeño animal... y era verdad, se veía hermoso.
–Dentro de poco comerá por primera vez... te quedaras a verlo, ¿verdad? –Preguntó su amigo
–La verdad es que tengo clases –contestó con una sonrisa.
–Yo le diré a tu profesor que te mande llamar –dijo Hagrid guiñándole un ojo, el Gryffindor miro a los dos y decidió quedarse.       

++++

Hermione y Ron estaban en la entrada del salón de pociones, esperando que su amigo apareciera. Había estudiado todo el fin de semana, más le valía entrar. Sin embargo Snape salió indicándoles con una mirada que podían entrar. Ambos se miraron y encogiéndose de hombros entraron.
Severus observo a su alrededor y para su sorpresa otra vez no estaba Potter. ¿Dónde diablos se había metido ese león?
– ¿Dónde está Potter? –Cuestionó mirando con enojo a Hermione y Ron
–No… lo sabemos –respondió la castaña con titubeos.
–Cinco puntos menos por la falta de Potter –dijo caminando hacia su escritorio, por lo que todos los Gryffindor comenzaron a cuchichear indignados.
Pero a Severus eso poco le importo, estaba pensando que habría tenido que hacer Potter que fuera más importante que su clase.

Cuando termino su clase, decidió salir para despejarse un poco, y para su sorpresa Potter caminaba junto a una chica riéndose animadamente, sin saber porque un enojo lo invadió queriendo que el ojiverde se alejara de la chica.
– ¡Potter! –Gritó llamando la atención del menor, que lo miro sorprendido –venga –dijo en el tonó más frió.
El alumno se acercó despidiéndose de la rubia y se acercó con los nervios de punta.
– ¿Ocurre algo? –Cuestionó llegando junto al maestro.
–Se puede saber qué hacía en la hora que tenía clase conmigo –dijo cruzándose de brazos.
El ojiverde lo miro sorprendido y abrió la boca sin que le saliera ninguna palabra
–Perfecto está castigado, lo espero hoy en mi despacho a las 8 p.m. –dijo Snape mirándolo. Al ver que el Gryffindor no decía nada giro sobre sus pies y entro al castillo.

Harry agacho la mirada, sintiéndose mal… una vez más había quedado mal en frente de Severus Snape... 










lunes, 4 de febrero de 2013

Capítulo 3: Sueño - Del odio al amor... sólo hay un paso




Capítulo 3: Sueño


Abro los ojos dándome cuenta de que es tarde, sin mucho ánimo me levanto. Es otro día tener que soportar a los estudiantes. No es que no me guste enseñar pociones, pero aun así algunos alumnos simplemente no sirven para hacer pociones.
Me levanto y miro a mi alrededor, al parecer me quede dormido y no me metí entre las sabanas. Voy al cuarto de baño para asearme,  me quito mi túnica y abro las llaves del agua, siento como el agua recorre mi cuerpo y lo relaja. Termino de bañarme y me arreglo para ir a desayunar.
Salgo de mi habitación, en las mazmorras no hay muchos alumnos, pero al llegar cerca del comedor varios alumnos de Ravenclaw pasan corriendo, sin tener contemplaciones les quito puntos, deben aprender a ser disciplinados. Llego al comedor y observo que el único asiento que hay libre es al lado de la profesora de astronomía. Por lo que me siento a su lado.
–Buenos días –saludo a todos, escucho que algunos me contestan, pero eso no me interesa. Tomó una rebanada de pan y le unto mermelada.
–Buenos días -escucho que me saluda sonriéndome, yo no continuo hablando me dedico a desayunar pues es un día algo pesado y aún no termino de revisar las pociones. Es en ese momento que siento una mirada sobre mí, por lo que sin que nadie se dé cuenta observo a mi alrededor buscando al propietario de aquella mirada. Para mi sorpresa es Potter... ¿Qué le pasa a ese Gryffindor?, acaso quiere que lo castigue nuevamente.
Levanto mi mirada y lo miro, pensando que me retara con su mirada, sin embargo se vuelve a sonrojar y se levanta para irse... ¿Qué le sucede?

Pero eso no me importa, debe de estar enojado porque lo deje hasta muy tarde. Trato de olvidar el asunto sobre el Gryffindor y termino mi desayuno y me voy a mi aula. En el camino aún sigo pensando en Potter, no es que me importe, pero primero lo encuentro con mi túnica y veo que se sonroja, y hoy me mira y vuelve a sonrojarse. Debe de estar mal de la cabeza.

Camino con tranquilidad por las mazmorras, ya a la mayoría no le gustan por ser frías y por tal motivo no hay muchas personas en el lugar.  Me sorprendo al escuchar voces discutiendo al parecer alumnos. Camino sin que me escuchen y al dar la vuelta por el pasillo observo como un chico de cabello negro atrapaba  alguien contra su cuerpo y la pared. Yo me quedo en silencio sin hacer nada, observando como el otro se resistía, tratando de alejarse de su atacante.
– ¡Aléjate! –Gritaba una voz conocida para mí –¡no me toques!
–Vamos... sé que aún te gusto -susurra el alumno mientras pegaba más su cuerpo con el del otro chico... porque para mi sorpresa ambos eran hombres.
– ¡No es verdad!... Tú hiciste que todo lo que sentía se acabara –exclamó el otro que intentaba quitárselo de encima. Empujándolo con sus manos.
–Vamos... solo fue un buen revolcón. Yo te quiero... Harry.

Al escuchar ese nombre me sorprendo, ¿a Potter le gustan los hombres? Antes de que pueda reaccionar  escucho la respuesta del Gryffindor.
– ¡No!... ya no quiero nada contigo –dijo con voz cansada, pero sin dejar de pelear por alejar el otro cuerpo.
–Jaja crees que me importa si quieres  –dijo riéndose. Observo como comienza a besar de forma brusca el cuello de Potter.
No sabía si detenerlos o nos, estaba impresionado por enterarme que al consentido de Albus le gustarán los hombres.  En ese momento observo los ojos del Gryffindor y viendo la  desesperación... pero sobre todo me recordó a ella... a Lily.
– ¿Qué cree que hace? –Cuestionó con furia acercándome a ellos. Y es que un sentimiento de rabia se apodero de mí, solo quería ver tranquilidad en esos ojos que me recordaban tanto a ella.
El otro alumno voltea a verme sorprendido
–P-profesor... es-estábamos –tartamudeaba mirándome a mí y luego a Potter.
–Cincuenta puntos menos para Ravenclaw y ahora lárguese –ordeno sin dejar que termine de hablar.

El Ravenclaw salió corriendo, volteo a ver  a Potter, y mi mirada se encuentra  con esos ojos verdes.
–Gracias –susurra Potter, haciendo que reaccione. Por un momento pensé que era Lily la que me miraba…
–Sólo hice lo que debía –contesto sin mirarlo –además no soporto ver que dos hombres se estén bazuqueando –exclamó con asco. Jamás había pensado eso del menor, pero sobre todo lo que menos quería en ese momento era recordarla a ella.

 En toda la tarde no pensé en aquel incidente, tenía cosas más importantes que hacer, además por fin era viernes y tendía todo un fin de semana sin alumnos que estar cuidando. 
En la noche voy al comedor, mientras estoy cenando miro a los estudiantes, me detengo en la mesa de los leones y me doy cuenta que falta él... de seguro debe de estar saltándose las reglas. Al pensar en eso pongo una sonrisa de medio lado y salgo decidido a encontrarlo y quitarle puntos...

Camino por los pasillos pero no hay rastros de él, llevo largo rato y solo encuentro a alumnos que salen de la biblioteca o se dirigen a sus salas comunes. Supongo que Potter no tenía hambre y se fue a dormir.
Me voy a mi habitación y decido dormir, dejándome llevar por aquel mundo de sueños en el cual puedo estar con esa persona que tanto quiero... y siempre querré.

**** Sueño ****

 Severus estaba sentado bajo un árbol, a su lado se encontraba Lily, intentando convencerlo de ir al pueblo.
–Vamos Sev... será divertido –exclamaba la chica con una sonrisa.
–No me digas Sev –contestó mirándola –además no tengo ganas de ir, ve tú –finaliza cerrando los ojos.
–Como quieras, te perderás la diversión –dice la pelirroja levantándose y alejándose de él.
Por unos minutos todo está tranquilo, pero unos pasos lo hacen ponerse alerta. Esos pasos se acercan hasta él y se sienta a su lado recargándose en su hombro.
–Lily ya te dije que... –comienza a decir pensando que es su amiga.
–No soy Lily –susurra alguien en tono bajo, sorprendido abre los ojos y se encuentra con una imagen borrosa a su lado, sin poder reconocer a la persona.
– ¿Qué? ¿Quién eres?–Exclama intentando aclarar la visión, extendiendo lentamente su mano para tocarlo.
–Sólo déjame estar así... aunque sea en sueños –respondió la figura.
Severus bajo su mano alejándola de la sombra, viendo como esta acaricia su rostro. Al sentir la caricia lo invade una calidez y tranquilidad, queriendo que no se aleje –. Déjame entrar en tú vida.


Severus se  sorprende por esas palabras, no sabía qué hacer. Él solo quiere a Lily a nadie más, pero la silueta le despierta muchas emociones. No sabía que pensar, como era que se ponía así por una simple silueta!

Con forme va pensando en eso, la imagen se va alejando y haciendo más borrosa
–Gracias... por dejarme estar unos segundos contigo –susurra  con una voz suave  –Gracias –dice por última vez desapareciendo.

Sin poder reaccionar escucha nuevo pasos, voltea a ver esperando ver de nuevo a esa extraña silueta, pero se sorprende de ver a  Lily. 
–Severus... date cuenta de lo que sientes –dice la pelirroja alejándose también de él.
– ¡Lily! No te vayas –Grita levantándose y corriendo hasta la chica... pero esta también se desvanece. 

****  Fin Sueño ****


Me levanto sorprendido, puedo sentir sudor por todo mi cuerpo. ¿Qué diablos fue eso?... ¿Quién era la otra persona que estaba a mi lado? Me vuelvo a recostar tratando de tranquilizarme y pensar que es eso, solo un sueño.

 El fin de semana pasa rápido y para mi sorpresa jamás vi a Potter... pero ¿Por qué estoy pensando en él?







sábado, 26 de enero de 2013

Capítulo 2: Sentimientos que nacen -- Del odio al amor... sólo hay un paso





Capítulo 2: Sentimientos que nacen

Harry miraba a su maestro sin saber qué hacer, tal vez debía irse pero si no terminaba su castigo tendría que hacerlo por muchos días más y eso sí sería una tortura...  Pensando en eso inicio una vez más a revisar las pociones y anotar el resultado en el pergamino. El tiempo pasaba y el ojiverde miraba de reojo a su maestro, pensando que dormido se veía... ¿hermoso?


Un año antes Harry se había dado cuenta que los chicos le atraían, su primera relación amorosa fue con un chico de Ravenclaw. Aunque que nadie se había enterado ya que habían decidido que se quedara en secreto, ni siquiera Ron y Hermione se habían enterado.
Harry se sentía enamorado, por fin alguien le demostraba cariño a parte de sus amigos, sin embargo esa relación termino cuando un día Harry caminaba por uno de los pasillos del castillo y para su sorpresa se encontró con su novio y otro chico besándose de forma nada inocente, por lo que termino con él.

Y ahora estaba ahí, junto a su maestro observando un lado que no sabía de él, lo peor de  todo es que le gustaba y quería descubrir más.
Se dio cuenta de que había terminado de revisar las pociones, por lo que dejo el pergamino sobre la mesa y por última vez lo volteo a verlo para después salir de la habitación. Entro a la otra y observo una túnica en el sillón... ¿habría estado cuando él estuvo ahí?

 Se acercó lentamente al sillón y dudando un poco tomo la túnica, podía percibir un aroma agradable por lo que sin pensar en lo que hacía la acerco a su rostro e inhalo aquel aroma, cerró los ojos disfrutando de ese momento. Se sentía como en casa…
– ¿Qué cree que hace Potter? –cuestionó Severus observando como el menor tenía una de sus túnicas.
Harry abrió los ojos sorprendido volteo a ver a su maestro observando que volvía a tener su expresión de fastidio. 
–Y-yo... b-bueno –balbuceaba mientras sus mejillas se sonrojaban. 
–Deme eso –ordenó extendiendo su mano, el menor le dio la túnica mirándolo a los ojos –puede irse –dijo Snape de mal humor.
Observo como el Gryffindor salía y recordó el sonrojo de éste y la manera en que lo había encontrado, algo que le pareció extraño.
–Qué demonios le pasa a Potter –dijo en voz alta dejando la túnica sobre el sofá –al menos termino su castigo –comentó entrando a su habitación y tratando de olvidar el incidente.
Se recostó en la cama dejando que sus pies tocaran el suelo, su cabello se había regado por el colchón y su mirada estaba en el techo recordando lo que minutos antes había estado soñando
––Todo estaba perfecto... pero apareció él –susurró apretando los puños.



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Harry caminaba de regreso a la sala común sin mirar por donde iba, en su mente no podía sacar el rostro de Snape, ¿por qué le estaba pasando eso? Cuando menos lo espero llego a la sala común, viendo que sus amigos aún lo esperaban.
– ¿Cómo te fue? –Cuestionó la castaña levantando la mirada del libro que estaba leyendo.
–... Bien –contestó sonriéndole mientras caminaba hasta sentarse frente a ellos. No estaba preparado para confesarles a sus amigos las nuevas emociones que le provocaba Snape.
–Tardaste mucho... Snape sólo nos hace la vida de cuadritos –exclamó Ron  sin apartar la mirada de su juego  de cartas explosivas. 
–... Ustedes, bueno -decía Harry logrando que los dos lo miraran –piensan que Snape pueda... ¿le pueda gustar alguien? –Cuestionó intentando parecer indiferente.

Sus amigos lo miraron sorprendidos pues no esperaban esa clase de pregunta, era raro que el ojiverde se interesara por la vida sentimental de un profesor y sobre todo de Severus Snape.
– ¡Por supuesto que no! –Gritó el pelirrojo haciendo que las castas le explotaran –en todo caso... ¿quién en su sano juicio se interesaría en él? –Cuestionó arrugando el entrecejo para comenzar a recoger las cartas.
–Ron no digas eso –lo reprendió la castaña. –Ahora que lo dices –dijo poniendo una mano en su mentón –en varias ocasiones lo he visto con la profesora de astronomía –finalizó encogiéndose de hombros.

Sin saber porque Harry al escuchar las últimas palabras de su amiga se molestó, pero ¿por qué? Él no tenía nada que ver con Snape, es más se odiaban, no?  
–Bueno Harry ¿por qué preguntaste eso? –interrogó Hermione al ver que su amigo no decía nada, era extraño que el ojiverde hiciera tantas preguntas personales sobre su profesor.
–... eh –dijo el ojiverde mirándola.
– ¿Por qué preguntaste eso? –volvió a repetir Hermione.
–Curiosidad –dijo levantándose –será mejor irnos a dormir –la verdad era que no tenía nada de sueño, pero no quería seguir hablando del tema.
Sin esperar respuesta se fue a su habitación dejando a sus amigos no muy convencidos de su respuesta.


lunes, 21 de enero de 2013

Capítulo 1: Detrás de Severus Snape - Del odio al amor... sólo hay un paso




Mi primer Snarry!!! >///<
Espero que les guste!!! :D


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Capítulo 1: Detrás de Severus Snape

Harry miraba desde su ventana el oscuro cielo, hacía más de unas semanas que no podía dormir, y como cada noche se levantaba a observar el cielo, era lo único que lo tranquilizaba.
Cursaba el sexto año en Hogwarts. Y como era sabido por toda la comunidad mágica cada vez se acercaba el enfrentamiento con Lord Voldemort. Sus amigos lo apoyaban diciéndole que lo ayudarían y que siempre estarían de acuerdo en las decisiones que él tomara. 

Aburrido y desesperado por no dormir decidió salir a dar una vuelta por el castillo, se puso sus sandalias y salió sin hacer ruido. En la sala común no se encontraba nadie, y la chimenea estaba por apagarse...

El castillo estaba en silencio y el ojiverde caminaba sin mucho entusiasmo, aún no estaba preparado para lo que vendría y aunque él no quisiera su destino ya estaba escrito y no lo podría cambiar.  Harry estaba tan metido en sus pensamientos que no escucho cuando un profesor se acercaba hasta que escucho su voz

–Pero si es Potter. –Harry al escuchar esa voz volteo y observo al profesor de pociones –. Una vez más pasando por alto las reglas... –dijo soltando las palabras con fastidio –no entiende, es igual que tú padre –exclamó con odio –. Esta vez tendrá su castigo, lo espero a las 7 pm en mi oficina Potter... ahora váyase a su sala común –ordeno mirándolo con el entrecejo fruncido.


Harry apretó sus puños y sin que el adulto le diera tiempo de explicar camino hacia la sala común. Como odiaba a Snape, ¿cómo era posible que Dumbledore creyera en él?... Estaba claro que no era más que un mortifago que no tenía compasión de nadie.


A la mañana siguiente Harry caminaba en silencio, a su lado iba Hermione y Ron

–Por qué no le dices lo que ocurre –propuso la castaña mientras entraban al gran comedor.

–Ya te lo dije, no se lo diré –contesto Harry sentándose y poniendo en su plato algo de comida.    

–El profesor no puede ser tan malo –opinó la castaña sentándose al lado de su amigo.

–Para ti ningún maestro es malo... a pesar de todos estos años–dijo Ron sirviéndose de todo un poco.  


Hermione exhalo y resignándose comenzó a comer. El ojiverde solo picaba su comida, la verdad era que no le daba nada de hambre, estaba demasiado cansado tanto física como mentalmente, y para colmo tendría unas horas más con su ¨ amado ¨ profesor.




Llego la hora del castigo y Harry se dirigió a las mazmorras, llamo a la puerta, pero nadie contesto. Con mucha curiosidad abrió la puerta y se asombró al ver a Snape sentado detrás de su escritorio con una expresión de tristeza que jamás había visto en él.


Temiendo de lo que le podría pasar si el profesor se enteraba de lo había visto cerró la puerta y toco con más fuerza.

–Adelante –escucho que contestaron segundos después. 
Al entrar  y ver a su profesor, una vez demostraba indiferencia y odio en sus ojos –llegas tarde Potter –dijo Severus levantándose.

Harry entro y se quedó parado esperando su castigo –como veo que no tienes sueño... te quedaras ayudándome a revisar las pociones de los alumnos... tal vez así aprendas algo –dijo con burla.


Harry asintió a su pesar y siguió a su maestro que se acercaba a otra puerta que estaba del lado izquierdo, entraron y el ojiverde observo toda clase de pociones que había en los muebles que cubrían toda la pared, sin saber porque se sintió tranquilo en aquel lugar, por lo que sonrió.

–No te alegres Potter, no será fácil –dijo Severus deteniéndose frente a un baúl que estaba encima de la mesa –. Revisaras si la poción del sueño esta correcta –dijo abriendo el baúl y mostrándole todas las botellas.

El Griffindor se quedó sorprendido al ver la cantidad de botellas.

– ¡Son demasiadas! –Exclamó mirando de las botellas al profesor.

–Hoy lo encontré a las 4 de la mañana... así que no habrá problema –dijo el adulto sonriendo de medio lado –. Empiece, ya debe de saber muy bien como es esa poción y las características que debe tener –dijo sentándose en una silla detrás de la mesa.

El ojiverde se sentó frente a su profesor viendo como el mayor comenzando a revisar pociones de años más avanzados.


Harry llevaba una hora revisando las botellas, y cada que miraba al baúl veía que faltaban demasiadas. Su trabajo era revisar y ver el nombre del alumno en la botella para apuntar en un pergamino si había elaborado correctamente la poción.


El ojiverde observaba de vez en cuando a su profesor, aun no podía olvidar lo que había visto, quería averiguar qué era lo que le había ocasionado aquella expresión... ¿acaso en verdad tenía sentimientos?

–Potter ¿qué tanto me mira? –Cuestiono con fastidio Severus mirándolo a los ojos.

–L-lo siento –se disculpó sin dejar de verlo a los ojos. Tomo una botella, pero al ver la mirada tan penetrante que le dirigió el profesor dejo caerla botella.

– ¡Qué estupidez hizo Potter! –Grito Snape levantándose y observando como la botella se había roto.

–No era mi intención –contesto Harry sonrojado, se agacho para recoger la botella y limpiar, sin querer mirar a su profesor.

– ¿Pero qué hace? –Cuestionó  Snape arrugando el entrecejo. El ojiverde levanto la mirada y sin darse cuenta toco la poción con sus dedos –, es un mago... puede hacerlo con su varita –exclamó enojándose cada vez más al ver que el menor olvidaba que era mago.


Harry bajo la mirada, odiaba que Snape lo tratara así, sin darse cuenta movió su mano cerca de los vidrios, cortándose un dedo. Por inercia llevo su dedo a sus labios... sin saber porque todo comenzó a oscurecerse y sentía que sus parpados eran muy pesados... para caer en un profundo sueño.


Severus al ver como el menor cerraba sus ojos y caía se acercó agachándose al lado del menor.

– ¡Serás tan estúpido! –Exclamó apuntando con su varita al frasco y la poción –fregotego –segundos después de haber dicho el hechizo los vidrios desaparecieron al igual que la poción.

 Miro al menor sonriendo de medio lado

–Al menos sé que el alumno realizo bien la poción –comentó mientras se levantaba y señalaba con su varita al ojiverde –morvi corpus.


El cuerpo de Harry se elevó, su profesor lo guio hacia su oficina donde tenía un pequeño sillón –. Genial ahora solo esperemos que despierte pronto... no pienso ir a dejarlo a su sala –dijo mirando el rostro tranquilo del menor. En verdad se parecía a James, pensaba arrugando el entrecejo. Segundos después negó con la cabeza, se dio la vuelta y volvió a entrar a la habitación para terminar de calificar.






Harry abrió los ojos y se desubico al no ver su habitación, volteo a los lados y se dio cuenta que aún estaba en la oficina de Severus, se levantó y recordó lo que había pasado. Apretó sus puños pensando que cada día odiaba más a Snape.

–De seguro querrá que mañana también venga –dijo dejando salir un suspiro.
Se levantó y se acercó a la puerta, al entrar a la otra habitación vio a Severus Snape dormido. Su cabeza estaba recargada en sus brazos y por una vez su rostro estaba tranquilo, su mirada recorrió ese rostro, deteniéndose en los labios del mayor.


Sentía como su corazón latía rápido, y sin pensar lo que hacía se acercó hasta su profesor, quitándole algunos cabellos de su rostro, descubriendo que eran muy suaves igual que su piel. Siguió observándolo cuando escucho unos murmullos que decía el mayor.

–Lo siento... te amo... –. El ojiverde abrió los ojos sorprendiéndose, no sabía qué hacer, continuar en aquel lugar o irse y aparentar que no había escuchado nada.








viernes, 18 de enero de 2013

Capítulo 10: Soy tuyo - ¿Obligación...?


Bueno,  antes que nada este fue mi primer lemon (Lemon=relación sexual) así que no es tan bueno. XD 
Si no te gusta el lemon, puedes saltártelo, antes de que empiece el lemon verán: ****************** y cuando termine también pondré asteriscos.
^^ Bueno ya les advertí XD a leer (?)   


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Capítulo 10: Soy tuyo


Draco estaba sonrojado por la mirada de deseo que le dedicaba Harry
–Entonces ¿qué contestas? –dijo el ojiverde besando el cuello del rubio, mientras sus manos recorrían su espalda
–Ha-Harry, nos van a ver –dijo Draco auto controlándose y tratando de hacer a un lado al moreno.
–No quieres que continué –susurro Harry tomando entre sus manos el rostro de su novio, besando sus mejillas y su frente.                
–No es eso, es que nos van a ver –dijo Draco mirando al ojiverde a los ojos.

Harry le dedico una sonrisa, no podía esperar más, quería demostrarle a Draco cuanto lo amaba…  
–Pues invítame a pasar.

Harry espero la respuesta de Draco, viendo como el rubio decía  la contraseña para dar paso a la sala común de Slytherin. Pero ellos no se detuvieron a observar la sala, ya habría tiempo para eso. Siguieron hasta llegar a la habitación de Draco, Harry lo tomo de la cintura y el rubio pasaba sus brazos tras el cuello de su novio.
–Ahora tienes otra excusa para que no continué –dijo Harry dejando salir una sutil risa.
–Potter, vas a continuar o vas a seguir hablando.
Draco sin esperar más junto sus labios con los del moreno, aprisionando el labio inferior de Harry, succionándolo. Harry guiaba hacia la cama a Draco, en ningún momento dejaron de besarse, al contrario, sus manos estaban deseosas de recorrer el cuerpo del otro.
Harry recostó al rubio quedando sobre él.  Ambos se quedaron mirando a los ojos sin decir nada, pero en sus miradas estaba todo lo que se querían decir, el amor y la necesidad de tenerse cerca mutuamente.
Sin  poder contenerse más Harry beso una vez más a su rubio tratando de transmitirle todos sus sentimientos.



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Harry pasaba su lengua por el labio inferior del rubio pidiéndole permiso para que entrara a su cavidad y poder sentir a su compañera y así probarse mutuamente. Sus cuerpos estaban calientes, las manos del ojiverde se posaron en el pecho de Draco queriendo tocar más de esa piel que le encantaba sentir; empezó a desabrocharle los botones mientras seguían con aquel beso.
Cuando les volvió a faltar aire el rubio se levantó un poco para poder quitarse la molesta camisa, volviendo a acostarse para que el moreno pudiera observar el bien formado cuerpo, observo sus mejillas sonrojadas, sus labios entreabiertos. Fue bajando la vista hasta posarla en el cuello blanco del rubio que le pedía a gritos ser tomado, se acercó hasta el cuello empezando a besarlo, morderlo y succionarlo para marcarlo como suyo y que nadie pudiera tocarlo.
–Ahhh... Harry –gimió el rubio, lo que ocasionaba que su acompañante se excitara más al saber que él le causaba eso a Draco.

Dejo el cuello e inicio un camino de besos hasta llegar a su pecho donde empezó a acariciar sus tetillas, tomándolas entre sus dientes, lamiéndolas como si fueran un dulce hasta que se endurecieron. Sus labios besaban su abdomen mientras sus manos bajaban aún más tocando sobre la ropa el miembro del rubio
–Ahhhhh... ahhhhh – Draco no controlo esos gemidos, fue demasiado el placer que sintió al ser tocado en su pene.
Harry le desabrocho el pantalón al rubio quitándolo con ayuda de su dueño para quedar en ropa interior, el rubio tenía sus manos en la espalda del moreno, recorriéndola hasta llegar al trasero de Harry donde lo apretó, juntando sus cuerpos,  por lo que los miembros se rozaron haciendo que ambos gimieran.

El rubio quito sus manos del trasero de Harry, para poder deshacerse de la camisa de su novio empezando a desabrocharla y con ayuda del moreno poderla quitar al final. Observo el torso que tenía en frente, con sus manos temblorosas empezó a recorrerlo, deteniéndose en los pezones de Harry tomándolo entre sus dedos, apretándolos delicadamente.
Harry tomo las manos del rubio dando besos en sus palmas, Draco sonrió viendo como el ojiverde acercaba su rostro a su pecho, repartiendo besos en sus pezones, bajando más, dejando un camino de saliva. Cuando estuvo frente al ombligo de Draco lo delineo para finalmente darle una pequeña mordida sacando un gemido de su novio.
El ojiverde bajo más,  sus labios tomaron el resorte de la ropa interior de Draco, bajándola con su boca hasta lograr que el pene de Draco fuera liberado. El rubio se estremeció al sentir como el ojiverde le quitaba por completo su ropa interior.

Harry miro unos segundos el cuerpo frente a él, pensando que en verdad era hermoso. Podía sentir como su propio miembro pedía ser liberado. Su rostro se acercó al pene de Draco recorriéndolo con besos. Draco al sentir esa calidez no pudo evitar gemir, Harry sonrió y con más confianza comenzó a lamerlo y succionarlo. Las manos de Harry tomaban las tetillas del rubio apretándolas.
Draco intentaba mantener los ojos abiertos y mirar el rostro de Harry, pero el placer hacia que los cerrara. Sus manos acariciaban el cabello de Harry, enredando sus dedos. Su boca dejaba salir gemidos, era sorprendente el placer que le daba el ojiverde.

Harry metió el miembro a su boca, empezando a meterlo y sacarlo, el rubio tomo con más fuerza los cabellos negros, empujando la cabeza de Harry hacia su miembro, indicándole la velocidad
–Ahhhh... ahhh... más... rápido.
Harry obedeciendo incremento el movimiento, podía sentir el salado semen saliendo del pene de Draco, por lo que sus manos masajeaban los testículos de Draco haciendo que segundos después el rubio llegara al clímax y derramara su semen en la boca de Harry.
El ojiverde se tragó la esencia de su novio, se sentó sobre las caderas de Draco moviendo sus caderas, logrando que una vez más el pene del Slytherin despertara.

Harry se acercó al rostro de Draco besando sus labios, su mano del ojiverde bajo hasta encontrar la entrada del rubio, rozándola.
Draco se tensó ante esto, no sabía si podía aguantar…
–Tranquilo... relájate –susurro Harry sobre los labios de Draco, besándolo con ternura.
–Yo confío en ti –dijo Draco sonriéndole.

Harry tomó los labios del Slytherin mordiéndolos, saboreándolos. Su mano continuo acariciando la entrada de Draco, hasta que metió un dedo, sintiendo como el rubio se tensaba, por lo que con la otra mano masajeaba su pene. Al sentir a Draco más calmado metió un segundo dedo, sacándolos y metiéndolos.

Harry dejo la boca del rubio para ir a su cuello, mordiendo suavemente esa piel. Draco sentía placer y un poco de dolor, pero sabía que Harry no dejaría que nada le pasara… por lo que se concentró en las caricias que su novio le dedicaba.   

Harry metió un tercer dedo, metiéndolos y sacándolos,  quería que el rubio sintiera el menor dolor posible. Draco podía sentir como lo dedos de Harry entraban y salían de su cuerpo, al principio se sintió incomodo, pero en ese momento deseaba más, por lo que empezó a mover sus caderas buscando más de ese toque.
Sus ojos estaban cerrados, disfrutando de ese momento, hasta que sintió como el ojiverde se separaba por lo que abrió los ojos
–Te vez muy sexy.

Susurro Harry besando sus labios
–Harry... te necesito... adentro –dijo Draco con su respiración intranquila,  abrió sus piernas  haciendo que Harry sonriera.
–Que sutil eres dragón –dijo Harry sintiendo como su pene ya no podía soportar más. Se alejó de Draco quitándose sus pantalones junto con la ropa interior. Se volvió a acercar al rubio, percatándose que Draco no apartaba su mirada de su miembro.

Harry se rio, por lo que Draco arrugo el entrecejo.
–Te amo –dijo Harry tomando las piernas de Draco y poniéndolas sobre sus hombros.    

Draco trago saliva, sabía lo que pasaría después, Harry tomo su miembro poniéndolo en la entrada de su novio, penetrándolo lentamente. Pero Draco intento quitarse
–Tranquilo –dijo llevando su mano al pene del rubio, masturbándolo.

Cuando entro por completo espero hasta que Draco se acostumbrara, el rubio respiraba agitadamente sentía mucho dolor, pero también sabía que a Harry le estaba costando trabajo permanecer quieto, por lo que empezó a mover sus caderas, sintiendo una oleada de placer recorrer todo su cuerpo.
Harry ante esto empezó a salir y entrar de la entrada del rubio, sintiendo como su pene era deliciosamente apretado por Draco.
–Ahhh... Harry... ahhhh... más... rápido –pedía Draco agarrando entre sus manos las sabanas.
Draco deseoso de más bajo sus piernas de los hombros de Harry, enredándolas en la cadera del ojiverde.
–Ahhh... Draco, sí… me vas a volver loco –gemía Harry acariciando las nalgas del rubio, mientras aumentaba la velocidad de sus penetraciones.  

Segundos después ambos llegaron al clímax, sus respiraciones eran agitadas, sus cuerpos estaban sudorosos, y los dos se sentían más felices que nunca.  
Harry saco su miembro del interior de Draco, recostándose a su lado, atrayéndolo a su cuerpo. El rubio puso su cabeza en el pecho de Harry,  mientras este los tapaba con las sabanas de la cama para dormir lo que quedaba de la noche de navidad.
                –Te amo Harry –susurro Draco antes de perderse en el mundo de los sueños. Ya no alcanzo a escuchar a su novio, que le decía que también lo amaba.

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Toda la noche estuvieron juntos sintiendo el calor del otro y completos por el acto de amor que acababan de demostrarse.



martes, 15 de enero de 2013

Del odio al amor... sólo hay un paso - Harry Potter



Harry Potter descubrirá que detrás del frío y reservado Severus Snape existe una persona diferente que muy pocos conocen...


Personajes: Severus Snape, Harry Potter
Advertencias: Lemon, Muerte de un personaje.
Genero: Yaoi
Finalizado: No
Capítulos: 15
Capítulos redactados: 3/15


LISTA DE CAPÍTULOS



Capitulo 1: Detras de Severus Snape
Capitulo 2: Sentimientos que nacen
Capitulo 3: Sueño
Capitulo 4: Me gustas
Capitulo 5: El castigo
Capitulo 6: Pesadillas
Capitulo 7: Clases particulares
Capitulo 8: Besos y caricias
Capitulo 9: Potter... sólo eres mío
Capitulo 10: Slytherin y Gryffindor ¿amigos?
Capitulo 11: Plan
Capitulo 12: Baile
Capitulo 13: Un día olvidando el mundo
Capítulo 14: Confianza
Capitulo 15: Fingiendo ante los demás


domingo, 13 de enero de 2013

Capítulo 9: ¿Me entrego a ti? - ¿Obligación...?



Capítulo 9: ¿Me entrego a ti?

Draco caminaba hacia su sala común, recordando lo que le había contado Severus, aun no podía creer que su profesor hubiera pasado lo mismo que él.

/Sólo espero que la mía no termine igual que la de él/

Pensaba dándose cuenta que había llegado a la sala común. Necesitaba pensar en cómo iba a  salir de ese problema ya que si el Lord se daba cuenta de lo que planeaba podrían estar en graves problemas no solo él, si no Harry también.
Entro y se dio cuenta que no estaba Blaise, por lo que pensó que estaría con Ron y Harry. Se dirigió a un sillón recostándose con una pierna recargada en el suelo y la otra doblada en el sillón.

/ ¿Qué pasara de aquí en adelante?...Lo único que tengo claro es que si se llega a enterar antes Harry será un problema/

En ese momento entro Blaise  acercándose a donde estaba él
– ¿Dónde has estado?, todos te estábamos buscando –comentó quedándose frente al rubio.
–He estado aquí –dijo Draco dejando salir un suspiro.
Al ver que su amigo seguía frente a él se enderezo quedando sentado.
–Bueno ¿me lo vas a decir? –Preguntó Blaise cruzándose de brazos.
Draco no contesto, estaba pensando si era necesario decir el pasado de Severus, después de todo ese asunto solo le pertenecía al profesor, y si alguien tenía que contarlo tenía que ser él.   
– ¿Qué paso? –volvió a insistir Blaise
–El director ya sabe lo de la misión –respondió viendo como su amigo mostraba una expresión de preocupado.
– ¿Y que pretende el viejo? –dijo sentándose al lado de su amigo.
–va a ayudarme –respondió mirando a su amigo.
–¿Enserio?, pero no piensa advertir a Potter –dijo Blaise. Draco al escuchar que lo llamaba por su apellido a su novio arrugo el entrecejo–, es la costumbre de decirle Potter, no me veas así. 
–Porque sabe que si se entera querrá destruir a el señor oscuro y a un no es tiempo –dijo levantándose y Blaise hizo lo mismo –. No se lo vallas a decir a tu novio –dijo Draco viendo como su amigo asintió.

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Harry y Ron estaban en su sala común, sentados en el sillón frente a la chimena después de haberse pasado la mayor parte de la tarde buscando a Draco.
– ¿A dónde crees que este? –Preguntó el ojiverde algo preocupado.
–De seguro está en su sala común –respondió Ron, pues fue el único lugar que no buscaron.
–Siento que me oculta algo –comentó Harry mirando a su amigo.
Ante esto el pelirrojo se puso nervioso, había prometido no decir nada y él no era una persona que podía mentir.
–Son imaginaciones tuyas –dijo Ron evadiendo la mirada de su amigo.
–Supongo que tienes razón –dijo Harry encogiéndose de hombros al pensar que estaba siendo muy paranoico.


/////////////////


Por fin era el día de navidad, todos los presentes estaban en el comedor después de una tarde llena de bolas de nieve viajando hacia los rostros de los alumnos. Después de irse a bañar y cambiar para la cena; ahora todos estaban en la mesa de profesores, todos hablaban en su grupo de amigos, excepto el chico nuevo. Draco lo miraba y le recordó como era antes y sintió pena por el chico, algo que Harry notó.
– ¿Quieres hablarle? –le susurro con una sonrisa
–Sólo me recordó en como era antes –respondió Draco un poco triste
–Bueno hoy es navidad, por hoy olvida todo y sólo disfruta  –contestó Harry besando el cuello de su novio.


La cena fue agradable y todos reían de las cosas que comentaba el director, hasta que fue hora de dormir. Harry llevo al rubio hasta su sala común, mientras lo acorralaba entre la pared y su cuerpo.
–vaya creo que Potter planea algo –comentó el rubio sonriendo de medio lado.
–Acertaste Malfoy la pregunta es si tú me dejaras.

Harry repartió besos y pequeñas mordidas por el cuello de Draco, escuchando el suave gemido por parte del rubio.



sábado, 12 de enero de 2013

Capítulo 8: ¿Se repite la historia?... Un recuerdo de Severus Snape - ¿Obligación...?


Capítulo 8: ¿Se repite la historia?... Un recuerdo de Severus Snape

 Harry y Draco estaban por salir del gran comedor, cerca de la puerta estaba el nuevo alumno, que aun seguía mirándolos. Antes de que llegaran donde estaba él, vieron como Dumbledore se acercaba diciéndole algo y se alejaban los dos. Algo que se les hizo extraño a ambos.
– ¿Qué crees que le quiera decir el director? –Preguntó Draco.

Salieron del castillo sintiendo como los rayos del sol golpeaban su rostro, haciendo que entrecerraran sus ojos.
– ¿Por qué crees que yo sabría?... Además no tengo idea –respondió el moreno, mientras tomaban el camino para llegar al lago.
–Bueno quien más va a saber lo que dice o planea hacer el director que Harry Potter su alumno consentido –contestó Draco sonriendo de medio lado.

Harry y él se rieron por el comentario del rubio, llegando al lago se recostaron, Harry abrazo a Draco, y este puso su cabeza en el pecho del ojiverde. Ambos disfrutaban de la tranquilidad de ese lugar, al menos en ese momento que nadie estaba ahí.


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Todos los maestros y prefectos estaban adornando el castillo de Hogwarts, pues en tan sólo dos semanas seria Navidad. Como era normal la mayoría se iba a pasar las vacaciones con su familia. Ron había conseguido el permiso de quedarse en Hogwarts,

Decidió decírselo a su pareja a la hora de la comida, ese día les tocaba en la mesa de Slytherin.
– ¡Entonces si te quedas! –Decía eufórico Blaise abrazando al pelirrojo.
Todos sus compañeros voltearon a ver esa escena, aunque ya se estaban acostumbrando a esas muestras de cariño… aunque les costó algo de trabajo.
–Podrías hablar más bajo –Pidió apenado Ron.
Blaise lo tomo por la cintura, acercando sus rostros.
–Tranquilo ya todos saben que somos pareja –dijo Blaise mordiendo el labio inferior del pelirrojo, tratando de tranquilizarlo.
– ¿Desde cuándo son pareja? –Preguntó el rubio llevándose un pedazo de carne a su boca.
–Un día que me lo encontré en un pasillo, y no dude en pedírselo, yo pensé que se negaría pero no –respondió Blaise atrayendo más al pelirrojo para otro beso.  –¿Y tú Harry también te quedas?

Harry sonrió, él se quedaría pero quería escuchar de los labios de su novio que se quedara.
–Pues si alguien me lo pide claro –dijo mirando al rubio.

Draco lo miro, pero su vista se topo con el nuevo alumno que le parecía muy misterioso, no era que le gustara simplemente era muy misterioso. Harry al ver que su novio tenía la mirada puesta en alguien más y que ese alguien más siempre los veía se enojo.
–O tal vez quieres que él se quede –susurro en la oreja del ojigris, lamiendo el lóbulo de la oreja.
Esto hizo reaccionar a Draco por lo que volteo a ver a sus ahora amigos
–Me da igual si él se queda, y no te voy a pedir que te quedes porque te tienes que quedar, o si no te amarro a tu cama –respondió Draco haciendo que todos se empezaron a reír.
–Sabía que dirías eso –respondió Harry besando al rubio.
Los cuatro vieron que en ese momento entro Hermione con una enorme sonrisa.
–Ha estado un poco rara ¿no creen? –Comento Ron.

Todos estaban de acuerdo, ya que los últimos días se le veía mucho en la lechucearía y cuando regresaba siempre tenía una sonrisa en su rostro.
–Sí, pero ya saben que aunque le preguntemos no nos dirá nada –respondió Harry.
Ante esto el pelirrojo asintió,  mientras los Slytherin solo se vieron. Terminaron de comer y se fueron a sus respectivas clases deseando que acabaran para poder empezar con las merecidas vacaciones.


Cuando por fin llegaron las esperadas vacaciones después de las dos semanas de clases y que algunos profesores les dejaran tarea, por fin estaban despidiendo a los que se iban con sus familias.
–Pero Hermione, tú dijiste que no irías con tu familia –comentó Ron cuando la castaña estaba a punto de subir a un carruaje.
– ¿Y quién ha dicho que voy a ir con mis padres? –Preguntó Hermione mientras subía al carruaje y esperaba que más personas subieran.
Sus dos amigos se acercaron.
– ¿Entonces a dónde vas? –Cuestionó Harry mientras observaba al Thestrall.
La chica arqueo una ceja cruzándose de brazos.
–En verdad creen que les diré –dijo sonriendo.
Ron y Harry asintieron, Hermione volteo la mirada y vio a las parejas de sus amigos que despedían a Pansy
–Además estarán muy ocupados –dijo la castaña guiñándoles un ojo mientras les hizo una seña donde estaban Draco y Blaise.
–Tú sabes que puedes estar con nosotros –le hizo saber Harry, pero la castaña negó con la cabeza.
–Está bien, yo tengo planes –respondió la chica.



A la mañana siguiente todo estaba cubierto de nieve, los alumnos aún no bajaban a desayunar pues se habían desvelado toda la noche.

Harry y Ron estaban en su habitación acostados, los dos platicaban desde sus camas  ya que eran los únicos. Seamos, Dean y Neville se habían ido a sus casas. 
– ¿Cómo tomo Ginny mi relación? –Preguntó Harry a su amigo.
Ron se encogió de hombros
–Creo que bien, pero conozco a mi hermana y yo se que hará algo.
Al escuchar la respuesta Harry negó con la cabeza, la pelirroja no era capaz de eso.
–Escuche que también se quería quedar –comento Harry tratando de cambiar el tema.
–Sí, pero mi madre no la dejo, fueron a visitar a Charlie –respondió Ron.
–Bueno será mejor que bajemos a desayunar -dijo Harry parándose para irse a bañar.
Cuando ambos chicos estuvieron listos bajaron al gran comedor. La profesora McGonagall les había informado que sólo se habían quedado  tres alumnos de Ravenclaw, cuatro de Hufflepuff, dos de Slytherin, que eran sus novios, cuatro de Gryffindor contándose ellos y los maestros.


Draco y Blaise que ya se encontraban ahí les hicieron señas de que se acercaran, ya que como eran los únicos Slytherin podrían platicar a gusto.  Ron y Harry hicieron caso y se sentaron al lado de sus respectivos novios.
–Se tardaron –se quejó Blaise mientras besaba al pelirrojo.
–Son vacaciones, ahora que podemos dormir un rato más no lo vamos a desperdiciar –respondió Ron.
– ¿Por qué son los únicos de su casa que no se fueron? –Preguntó el moreno.
–Primera: porque quería estar contigo; segunda: porque ellos prefieren estar con su familia y tercero: el señor tenebroso los está llamando –esto último lo dijo en un susurro, recordando que tenía que entregarle a Harry.
– ¿Y eso te incluye a ti? –Preguntó Harry mirando al rubio, este desvió su mirada.
–... Sí... también a mí me llamara –dijo Draco en un tono muy bajo.
Harry lo abrazo, besando su cabeza.
–No te preocupes yo estaré ahí.

Ante esto Ron y Blaise miraron a Draco, sabían que el rubio le escondía su plan a Harry y seguían en desacuerdo con eso.
–Lo sé –contesto Draco dejando salir un suspiro, deseando que su plan tuviera éxito.

En ese momento entraron el director y el profesor Snape, lo extraño fue que se acercaron a la mesa de Slytherin.
–Señor Malfoy, necesito hablar con usted –dijo Albus viendo al rubio con una sonrisa.  Draco lo miro a los ojos y sintió con sólo mirarlo que podría saber lo que pensaba.

/ ¿Le habrá dicho Severus lo del mago oscuro?/

–Claro profesor -fue su respuesta para acompañar a los adultos
–Prueben el pastel de chocolate es delicioso –dijo albus guiñándoles un ojo a los otros tres. Diciendo eso se dirigió a las puertas del gran comedor junto con Severus y Draco.

Las tres personas que quedaron en la mesa se observaron
– ¿Para qué quieren hablar con Draco? –Preguntó Harry.
Blaise y Ron se incomodaron por la pregunta, pues ellos sospechaban el porqué el director, quería platicar con Draco.
–Bueno a lo mejor saco notas sobresalientes en pociones –dijo Ron buscando ayuda de parte de su novio
–Sí Harry, tranquilo no le des importancia –dijo Blaise tratando de tranquilizar al ojiverde.


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El silenció reinaba en el despacho del director, ninguno hablaba y eso hacia desesperar al rubio.
–Bueno si vamos a estar así puedo regresar en otro momento –comentó Draco con sarcasmo, pero en ese momento hablo el director.
– ¿Por qué?
Draco miró al director sin entender esa pregunta.
– ¿Por que qué? –respondió arqueando una ceja.
Ante esto volteo a ver a su profesor, descubriendo que Snape solo miraba al director.
–Bueno joven Malfoy, el profesor Snape, me contó sobre la misión que le encomendó Tom o Lord Voldemort, como prefieras llamarlo–Draco al escuchar el nombre del señor oscuro sintió un escalofrió, pero como buen Malfoy no puso ninguna expresión y volteo a ver a su maestro.
–Eso es algo que sólo yo sé –respondió el rubio en tono defensivo.

Dumbledore sabía una idea del porqué, tantos años viviendo sabían que solo por amor los mortifagos eran capaces de algo así y la prueba viviente era Severus Snape.
–Creo que sé de qué se trata... pero me gustaría que me lo dijera usted –siguió el director.
–Draco, podemos confiar en él –dijo Snape mirando al rubio –. Sé que te preocupa Harry, y Dumbledore es la única persona que podrá ayudarnos por si falla algo del plan.

Draco se le quedo viendo a Severus y después al director.

/¿Me va a ayudar a mi plan?... ¿por qué lo hace?/

–Si Draco te voy a ayudar... se lo que se siente perder a la persona importante para ti a manos del señor tenebroso -dijo Snape sin mirarle esta vez a la cara.
Aún le era muy doloroso pensar en ello,  el pensar en esos momentos  lo regresaba al infierno en el que seguía viviendo…

/Flash back/

–Severus, tráelo... es hora de que pague su error –decía Lord Voldemort a un Severus más joven.
Ante esto él se tensó, como podría entregar a la persona que más le importaba.
El señor oscuro se dio cuenta  de que Severus no quería cumplir con eso
–Severus sabes que tengo que hacerlo... es una persona incompetente, no me sirve –decía como si se tratara de una cosa a la que le causarían daño.
–Pero señor, dele una segunda oportunidad –pedía Severus.
Lord Voldemor lo miro con una enorme sonrisa
–Jajaja... si vas a seguir siendo mi Mortífago tendrás que dejar a un lado tus sentimentalismo, no sirven para nada... ahora has lo que te digo.
Fue una orden clara y sin replicación



/ Fin Flash back/