Capítulo 8: ¿Se
repite la historia?... Un recuerdo de Severus Snape
Harry y Draco estaban por salir del gran
comedor, cerca de la puerta estaba el nuevo alumno, que aun seguía mirándolos.
Antes de que llegaran donde estaba él, vieron como Dumbledore se acercaba
diciéndole algo y se alejaban los dos. Algo que se les hizo extraño a ambos.
– ¿Qué crees que le quiera decir el director? –Preguntó Draco.
Salieron del castillo
sintiendo como los rayos del sol golpeaban su rostro, haciendo que
entrecerraran sus ojos.
– ¿Por qué crees que yo sabría?... Además no tengo idea –respondió el
moreno, mientras tomaban el camino para llegar al lago.
–Bueno quien más va a saber lo que dice o planea hacer el director que
Harry Potter su alumno consentido –contestó Draco sonriendo de medio lado.
Harry y él se rieron
por el comentario del rubio, llegando al lago se recostaron, Harry abrazo a
Draco, y este puso su cabeza en el pecho del ojiverde. Ambos disfrutaban de la
tranquilidad de ese lugar, al menos en ese momento que nadie estaba ahí.
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Todos los maestros y
prefectos estaban adornando el castillo de Hogwarts, pues en tan sólo dos
semanas seria Navidad. Como era normal la mayoría se iba a pasar las vacaciones
con su familia. Ron había conseguido el permiso de quedarse en Hogwarts,
Decidió decírselo a su
pareja a la hora de la comida, ese día les tocaba en la mesa de Slytherin.
– ¡Entonces si te quedas! –Decía eufórico Blaise abrazando al pelirrojo.
Todos sus compañeros
voltearon a ver esa escena, aunque ya se estaban acostumbrando a esas muestras
de cariño… aunque les costó algo de trabajo.
–Podrías hablar más bajo –Pidió apenado Ron.
Blaise lo tomo por la
cintura, acercando sus rostros.
–Tranquilo ya todos saben que somos pareja –dijo Blaise mordiendo el
labio inferior del pelirrojo, tratando de tranquilizarlo.
– ¿Desde cuándo son pareja? –Preguntó el rubio llevándose un pedazo de
carne a su boca.
–Un día que me lo encontré en un pasillo, y no dude en pedírselo, yo
pensé que se negaría pero no –respondió Blaise atrayendo más al pelirrojo para
otro beso. –¿Y tú Harry también te
quedas?
Harry sonrió, él se
quedaría pero quería escuchar de los labios de su novio que se quedara.
–Pues si alguien me lo pide claro –dijo mirando al rubio.
Draco lo miro, pero su
vista se topo con el nuevo alumno que le parecía muy misterioso, no era que le
gustara simplemente era muy misterioso. Harry al ver que su novio tenía la
mirada puesta en alguien más y que ese alguien más siempre los veía se enojo.
–O tal vez quieres que él se quede –susurro en la oreja del ojigris,
lamiendo el lóbulo de la oreja.
Esto hizo reaccionar a
Draco por lo que volteo a ver a sus ahora amigos
–Me da igual si él se queda, y no te voy a pedir que te quedes porque te
tienes que quedar, o si no te amarro a tu cama –respondió Draco haciendo que
todos se empezaron a reír.
–Sabía que dirías eso –respondió Harry besando al rubio.
Los cuatro vieron que en
ese momento entro Hermione con una enorme sonrisa.
–Ha estado un poco rara ¿no creen? –Comento Ron.
Todos estaban de
acuerdo, ya que los últimos días se le veía mucho en la lechucearía y cuando
regresaba siempre tenía una sonrisa en su rostro.
–Sí, pero ya saben que aunque le preguntemos no nos dirá nada –respondió
Harry.
Ante esto el pelirrojo
asintió, mientras los Slytherin solo se
vieron. Terminaron de comer y se fueron a sus respectivas clases deseando que
acabaran para poder empezar con las merecidas vacaciones.
Cuando por fin llegaron
las esperadas vacaciones después de las dos semanas de clases y que algunos
profesores les dejaran tarea, por fin estaban despidiendo a los que se iban con
sus familias.
–Pero Hermione, tú dijiste que no irías con tu familia –comentó Ron
cuando la castaña estaba a punto de subir a un carruaje.
– ¿Y quién ha dicho que voy a ir con mis padres? –Preguntó Hermione
mientras subía al carruaje y esperaba que más personas subieran.
Sus dos amigos se
acercaron.
– ¿Entonces a dónde vas? –Cuestionó Harry mientras observaba al
Thestrall.
La chica arqueo una
ceja cruzándose de brazos.
–En verdad creen que les diré –dijo sonriendo.
Ron y Harry asintieron,
Hermione volteo la mirada y vio a las parejas de sus amigos que despedían a
Pansy
–Además estarán muy ocupados –dijo la castaña guiñándoles un ojo
mientras les hizo una seña donde estaban Draco y Blaise.
–Tú sabes que puedes estar con nosotros –le hizo saber Harry, pero la
castaña negó con la cabeza.
–Está bien, yo tengo planes –respondió la chica.
A la mañana siguiente
todo estaba cubierto de nieve, los alumnos aún no bajaban a desayunar pues se
habían desvelado toda la noche.
Harry y Ron estaban en
su habitación acostados, los dos platicaban desde sus camas ya que eran los únicos. Seamos, Dean y Neville
se habían ido a sus casas.
– ¿Cómo tomo Ginny mi relación? –Preguntó Harry a su amigo.
Ron se encogió de
hombros
–Creo que bien, pero conozco a mi hermana y yo se que hará algo.
Al escuchar la
respuesta Harry negó con la cabeza, la pelirroja no era capaz de eso.
–Escuche que también se quería quedar –comento Harry tratando de cambiar
el tema.
–Sí, pero mi madre no la dejo, fueron a visitar a Charlie –respondió Ron.
–Bueno será mejor que bajemos a desayunar -dijo Harry parándose para
irse a bañar.
Cuando ambos chicos
estuvieron listos bajaron al gran comedor. La profesora McGonagall les había
informado que sólo se habían quedado tres alumnos de Ravenclaw, cuatro de
Hufflepuff, dos de Slytherin, que eran sus novios, cuatro de Gryffindor
contándose ellos y los maestros.
Draco y Blaise que ya
se encontraban ahí les hicieron señas de que se acercaran, ya que como eran los
únicos Slytherin podrían platicar a gusto. Ron y Harry hicieron caso y se sentaron al
lado de sus respectivos novios.
–Se tardaron –se quejó Blaise mientras besaba al pelirrojo.
–Son vacaciones, ahora que podemos dormir un rato más no lo vamos a
desperdiciar –respondió Ron.
– ¿Por qué son los únicos de su casa que no se fueron? –Preguntó el
moreno.
–Primera: porque quería estar contigo; segunda: porque ellos prefieren
estar con su familia y tercero: el señor tenebroso los está llamando –esto
último lo dijo en un susurro, recordando que tenía que entregarle a Harry.
– ¿Y eso te incluye a ti? –Preguntó Harry mirando al rubio, este desvió
su mirada.
–... Sí... también a mí me llamara –dijo Draco en un tono muy bajo.
Harry lo abrazo,
besando su cabeza.
–No te preocupes yo estaré ahí.
Ante esto Ron y Blaise
miraron a Draco, sabían que el rubio le escondía su plan a Harry y seguían en
desacuerdo con eso.
–Lo sé –contesto Draco dejando salir un suspiro, deseando que su plan
tuviera éxito.
En ese momento
entraron el director y el profesor Snape, lo extraño fue que se acercaron a la
mesa de Slytherin.
–Señor Malfoy, necesito hablar con usted –dijo Albus viendo al rubio con
una sonrisa. Draco lo miro a los ojos y
sintió con sólo mirarlo que podría saber lo que pensaba.
/ ¿Le habrá dicho Severus lo del
mago oscuro?/
–Claro profesor -fue su respuesta para acompañar a los adultos
–Prueben el pastel de chocolate es delicioso –dijo albus guiñándoles un
ojo a los otros tres. Diciendo eso se dirigió a las puertas del gran comedor
junto con Severus y Draco.
Las tres personas que
quedaron en la mesa se observaron
– ¿Para qué quieren hablar con Draco? –Preguntó Harry.
Blaise y Ron se
incomodaron por la pregunta, pues ellos sospechaban el porqué el director,
quería platicar con Draco.
–Bueno a lo mejor saco notas sobresalientes en pociones –dijo Ron
buscando ayuda de parte de su novio
–Sí Harry, tranquilo no le des importancia –dijo Blaise tratando de
tranquilizar al ojiverde.
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El silenció reinaba en
el despacho del director, ninguno hablaba y eso hacia desesperar al rubio.
–Bueno si vamos a estar así puedo regresar en otro momento –comentó Draco
con sarcasmo, pero en ese momento hablo el director.
– ¿Por qué?
Draco miró al director
sin entender esa pregunta.
– ¿Por que qué? –respondió arqueando una ceja.
Ante esto volteo a ver
a su profesor, descubriendo que Snape solo miraba al director.
–Bueno joven Malfoy, el profesor Snape, me contó sobre la misión que le
encomendó Tom o Lord Voldemort, como prefieras llamarlo–Draco al escuchar el
nombre del señor oscuro sintió un escalofrió, pero como buen Malfoy no puso
ninguna expresión y volteo a ver a su maestro.
–Eso es algo que sólo yo sé –respondió el rubio en tono defensivo.
Dumbledore sabía una
idea del porqué, tantos años viviendo sabían que solo por amor los mortifagos
eran capaces de algo así y la prueba viviente era Severus Snape.
–Creo que sé de qué se trata... pero me gustaría que me lo dijera usted –siguió
el director.
–Draco, podemos confiar en él –dijo Snape mirando al rubio –. Sé que te
preocupa Harry, y Dumbledore es la única persona que podrá ayudarnos por si
falla algo del plan.
Draco se le quedo viendo a Severus y después al director.
Draco se le quedo viendo a Severus y después al director.
/¿Me va a ayudar a mi plan?...
¿por qué lo hace?/
–Si Draco te voy a ayudar... se lo que se siente perder a la persona
importante para ti a manos del señor tenebroso -dijo Snape sin mirarle esta vez
a la cara.
Aún le era muy
doloroso pensar en ello, el pensar en
esos momentos lo regresaba al infierno
en el que seguía viviendo…
/Flash back/
–Severus, tráelo... es hora de que pague su error –decía Lord Voldemort
a un Severus más joven.
Ante esto él se tensó,
como podría entregar a la persona que más le importaba.
El señor oscuro se dio
cuenta de que Severus no quería cumplir
con eso
–Severus sabes que tengo que hacerlo... es una persona incompetente, no
me sirve –decía como si se tratara de una cosa a la que le causarían daño.
–Pero señor, dele una segunda oportunidad –pedía Severus.
Lord Voldemor lo miro con
una enorme sonrisa
–Jajaja... si vas a seguir siendo mi Mortífago tendrás que dejar a un
lado tus sentimentalismo, no sirven para nada... ahora has lo que te digo.
Fue una orden clara y sin replicación
Fue una orden clara y sin replicación
/ Fin Flash back/
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