sábado, 26 de enero de 2013

Capítulo 2: Sentimientos que nacen -- Del odio al amor... sólo hay un paso





Capítulo 2: Sentimientos que nacen

Harry miraba a su maestro sin saber qué hacer, tal vez debía irse pero si no terminaba su castigo tendría que hacerlo por muchos días más y eso sí sería una tortura...  Pensando en eso inicio una vez más a revisar las pociones y anotar el resultado en el pergamino. El tiempo pasaba y el ojiverde miraba de reojo a su maestro, pensando que dormido se veía... ¿hermoso?


Un año antes Harry se había dado cuenta que los chicos le atraían, su primera relación amorosa fue con un chico de Ravenclaw. Aunque que nadie se había enterado ya que habían decidido que se quedara en secreto, ni siquiera Ron y Hermione se habían enterado.
Harry se sentía enamorado, por fin alguien le demostraba cariño a parte de sus amigos, sin embargo esa relación termino cuando un día Harry caminaba por uno de los pasillos del castillo y para su sorpresa se encontró con su novio y otro chico besándose de forma nada inocente, por lo que termino con él.

Y ahora estaba ahí, junto a su maestro observando un lado que no sabía de él, lo peor de  todo es que le gustaba y quería descubrir más.
Se dio cuenta de que había terminado de revisar las pociones, por lo que dejo el pergamino sobre la mesa y por última vez lo volteo a verlo para después salir de la habitación. Entro a la otra y observo una túnica en el sillón... ¿habría estado cuando él estuvo ahí?

 Se acercó lentamente al sillón y dudando un poco tomo la túnica, podía percibir un aroma agradable por lo que sin pensar en lo que hacía la acerco a su rostro e inhalo aquel aroma, cerró los ojos disfrutando de ese momento. Se sentía como en casa…
– ¿Qué cree que hace Potter? –cuestionó Severus observando como el menor tenía una de sus túnicas.
Harry abrió los ojos sorprendido volteo a ver a su maestro observando que volvía a tener su expresión de fastidio. 
–Y-yo... b-bueno –balbuceaba mientras sus mejillas se sonrojaban. 
–Deme eso –ordenó extendiendo su mano, el menor le dio la túnica mirándolo a los ojos –puede irse –dijo Snape de mal humor.
Observo como el Gryffindor salía y recordó el sonrojo de éste y la manera en que lo había encontrado, algo que le pareció extraño.
–Qué demonios le pasa a Potter –dijo en voz alta dejando la túnica sobre el sofá –al menos termino su castigo –comentó entrando a su habitación y tratando de olvidar el incidente.
Se recostó en la cama dejando que sus pies tocaran el suelo, su cabello se había regado por el colchón y su mirada estaba en el techo recordando lo que minutos antes había estado soñando
––Todo estaba perfecto... pero apareció él –susurró apretando los puños.



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Harry caminaba de regreso a la sala común sin mirar por donde iba, en su mente no podía sacar el rostro de Snape, ¿por qué le estaba pasando eso? Cuando menos lo espero llego a la sala común, viendo que sus amigos aún lo esperaban.
– ¿Cómo te fue? –Cuestionó la castaña levantando la mirada del libro que estaba leyendo.
–... Bien –contestó sonriéndole mientras caminaba hasta sentarse frente a ellos. No estaba preparado para confesarles a sus amigos las nuevas emociones que le provocaba Snape.
–Tardaste mucho... Snape sólo nos hace la vida de cuadritos –exclamó Ron  sin apartar la mirada de su juego  de cartas explosivas. 
–... Ustedes, bueno -decía Harry logrando que los dos lo miraran –piensan que Snape pueda... ¿le pueda gustar alguien? –Cuestionó intentando parecer indiferente.

Sus amigos lo miraron sorprendidos pues no esperaban esa clase de pregunta, era raro que el ojiverde se interesara por la vida sentimental de un profesor y sobre todo de Severus Snape.
– ¡Por supuesto que no! –Gritó el pelirrojo haciendo que las castas le explotaran –en todo caso... ¿quién en su sano juicio se interesaría en él? –Cuestionó arrugando el entrecejo para comenzar a recoger las cartas.
–Ron no digas eso –lo reprendió la castaña. –Ahora que lo dices –dijo poniendo una mano en su mentón –en varias ocasiones lo he visto con la profesora de astronomía –finalizó encogiéndose de hombros.

Sin saber porque Harry al escuchar las últimas palabras de su amiga se molestó, pero ¿por qué? Él no tenía nada que ver con Snape, es más se odiaban, no?  
–Bueno Harry ¿por qué preguntaste eso? –interrogó Hermione al ver que su amigo no decía nada, era extraño que el ojiverde hiciera tantas preguntas personales sobre su profesor.
–... eh –dijo el ojiverde mirándola.
– ¿Por qué preguntaste eso? –volvió a repetir Hermione.
–Curiosidad –dijo levantándose –será mejor irnos a dormir –la verdad era que no tenía nada de sueño, pero no quería seguir hablando del tema.
Sin esperar respuesta se fue a su habitación dejando a sus amigos no muy convencidos de su respuesta.


lunes, 21 de enero de 2013

Capítulo 1: Detrás de Severus Snape - Del odio al amor... sólo hay un paso




Mi primer Snarry!!! >///<
Espero que les guste!!! :D


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Capítulo 1: Detrás de Severus Snape

Harry miraba desde su ventana el oscuro cielo, hacía más de unas semanas que no podía dormir, y como cada noche se levantaba a observar el cielo, era lo único que lo tranquilizaba.
Cursaba el sexto año en Hogwarts. Y como era sabido por toda la comunidad mágica cada vez se acercaba el enfrentamiento con Lord Voldemort. Sus amigos lo apoyaban diciéndole que lo ayudarían y que siempre estarían de acuerdo en las decisiones que él tomara. 

Aburrido y desesperado por no dormir decidió salir a dar una vuelta por el castillo, se puso sus sandalias y salió sin hacer ruido. En la sala común no se encontraba nadie, y la chimenea estaba por apagarse...

El castillo estaba en silencio y el ojiverde caminaba sin mucho entusiasmo, aún no estaba preparado para lo que vendría y aunque él no quisiera su destino ya estaba escrito y no lo podría cambiar.  Harry estaba tan metido en sus pensamientos que no escucho cuando un profesor se acercaba hasta que escucho su voz

–Pero si es Potter. –Harry al escuchar esa voz volteo y observo al profesor de pociones –. Una vez más pasando por alto las reglas... –dijo soltando las palabras con fastidio –no entiende, es igual que tú padre –exclamó con odio –. Esta vez tendrá su castigo, lo espero a las 7 pm en mi oficina Potter... ahora váyase a su sala común –ordeno mirándolo con el entrecejo fruncido.


Harry apretó sus puños y sin que el adulto le diera tiempo de explicar camino hacia la sala común. Como odiaba a Snape, ¿cómo era posible que Dumbledore creyera en él?... Estaba claro que no era más que un mortifago que no tenía compasión de nadie.


A la mañana siguiente Harry caminaba en silencio, a su lado iba Hermione y Ron

–Por qué no le dices lo que ocurre –propuso la castaña mientras entraban al gran comedor.

–Ya te lo dije, no se lo diré –contesto Harry sentándose y poniendo en su plato algo de comida.    

–El profesor no puede ser tan malo –opinó la castaña sentándose al lado de su amigo.

–Para ti ningún maestro es malo... a pesar de todos estos años–dijo Ron sirviéndose de todo un poco.  


Hermione exhalo y resignándose comenzó a comer. El ojiverde solo picaba su comida, la verdad era que no le daba nada de hambre, estaba demasiado cansado tanto física como mentalmente, y para colmo tendría unas horas más con su ¨ amado ¨ profesor.




Llego la hora del castigo y Harry se dirigió a las mazmorras, llamo a la puerta, pero nadie contesto. Con mucha curiosidad abrió la puerta y se asombró al ver a Snape sentado detrás de su escritorio con una expresión de tristeza que jamás había visto en él.


Temiendo de lo que le podría pasar si el profesor se enteraba de lo había visto cerró la puerta y toco con más fuerza.

–Adelante –escucho que contestaron segundos después. 
Al entrar  y ver a su profesor, una vez demostraba indiferencia y odio en sus ojos –llegas tarde Potter –dijo Severus levantándose.

Harry entro y se quedó parado esperando su castigo –como veo que no tienes sueño... te quedaras ayudándome a revisar las pociones de los alumnos... tal vez así aprendas algo –dijo con burla.


Harry asintió a su pesar y siguió a su maestro que se acercaba a otra puerta que estaba del lado izquierdo, entraron y el ojiverde observo toda clase de pociones que había en los muebles que cubrían toda la pared, sin saber porque se sintió tranquilo en aquel lugar, por lo que sonrió.

–No te alegres Potter, no será fácil –dijo Severus deteniéndose frente a un baúl que estaba encima de la mesa –. Revisaras si la poción del sueño esta correcta –dijo abriendo el baúl y mostrándole todas las botellas.

El Griffindor se quedó sorprendido al ver la cantidad de botellas.

– ¡Son demasiadas! –Exclamó mirando de las botellas al profesor.

–Hoy lo encontré a las 4 de la mañana... así que no habrá problema –dijo el adulto sonriendo de medio lado –. Empiece, ya debe de saber muy bien como es esa poción y las características que debe tener –dijo sentándose en una silla detrás de la mesa.

El ojiverde se sentó frente a su profesor viendo como el mayor comenzando a revisar pociones de años más avanzados.


Harry llevaba una hora revisando las botellas, y cada que miraba al baúl veía que faltaban demasiadas. Su trabajo era revisar y ver el nombre del alumno en la botella para apuntar en un pergamino si había elaborado correctamente la poción.


El ojiverde observaba de vez en cuando a su profesor, aun no podía olvidar lo que había visto, quería averiguar qué era lo que le había ocasionado aquella expresión... ¿acaso en verdad tenía sentimientos?

–Potter ¿qué tanto me mira? –Cuestiono con fastidio Severus mirándolo a los ojos.

–L-lo siento –se disculpó sin dejar de verlo a los ojos. Tomo una botella, pero al ver la mirada tan penetrante que le dirigió el profesor dejo caerla botella.

– ¡Qué estupidez hizo Potter! –Grito Snape levantándose y observando como la botella se había roto.

–No era mi intención –contesto Harry sonrojado, se agacho para recoger la botella y limpiar, sin querer mirar a su profesor.

– ¿Pero qué hace? –Cuestionó  Snape arrugando el entrecejo. El ojiverde levanto la mirada y sin darse cuenta toco la poción con sus dedos –, es un mago... puede hacerlo con su varita –exclamó enojándose cada vez más al ver que el menor olvidaba que era mago.


Harry bajo la mirada, odiaba que Snape lo tratara así, sin darse cuenta movió su mano cerca de los vidrios, cortándose un dedo. Por inercia llevo su dedo a sus labios... sin saber porque todo comenzó a oscurecerse y sentía que sus parpados eran muy pesados... para caer en un profundo sueño.


Severus al ver como el menor cerraba sus ojos y caía se acercó agachándose al lado del menor.

– ¡Serás tan estúpido! –Exclamó apuntando con su varita al frasco y la poción –fregotego –segundos después de haber dicho el hechizo los vidrios desaparecieron al igual que la poción.

 Miro al menor sonriendo de medio lado

–Al menos sé que el alumno realizo bien la poción –comentó mientras se levantaba y señalaba con su varita al ojiverde –morvi corpus.


El cuerpo de Harry se elevó, su profesor lo guio hacia su oficina donde tenía un pequeño sillón –. Genial ahora solo esperemos que despierte pronto... no pienso ir a dejarlo a su sala –dijo mirando el rostro tranquilo del menor. En verdad se parecía a James, pensaba arrugando el entrecejo. Segundos después negó con la cabeza, se dio la vuelta y volvió a entrar a la habitación para terminar de calificar.






Harry abrió los ojos y se desubico al no ver su habitación, volteo a los lados y se dio cuenta que aún estaba en la oficina de Severus, se levantó y recordó lo que había pasado. Apretó sus puños pensando que cada día odiaba más a Snape.

–De seguro querrá que mañana también venga –dijo dejando salir un suspiro.
Se levantó y se acercó a la puerta, al entrar a la otra habitación vio a Severus Snape dormido. Su cabeza estaba recargada en sus brazos y por una vez su rostro estaba tranquilo, su mirada recorrió ese rostro, deteniéndose en los labios del mayor.


Sentía como su corazón latía rápido, y sin pensar lo que hacía se acercó hasta su profesor, quitándole algunos cabellos de su rostro, descubriendo que eran muy suaves igual que su piel. Siguió observándolo cuando escucho unos murmullos que decía el mayor.

–Lo siento... te amo... –. El ojiverde abrió los ojos sorprendiéndose, no sabía qué hacer, continuar en aquel lugar o irse y aparentar que no había escuchado nada.








viernes, 18 de enero de 2013

Capítulo 10: Soy tuyo - ¿Obligación...?


Bueno,  antes que nada este fue mi primer lemon (Lemon=relación sexual) así que no es tan bueno. XD 
Si no te gusta el lemon, puedes saltártelo, antes de que empiece el lemon verán: ****************** y cuando termine también pondré asteriscos.
^^ Bueno ya les advertí XD a leer (?)   


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Capítulo 10: Soy tuyo


Draco estaba sonrojado por la mirada de deseo que le dedicaba Harry
–Entonces ¿qué contestas? –dijo el ojiverde besando el cuello del rubio, mientras sus manos recorrían su espalda
–Ha-Harry, nos van a ver –dijo Draco auto controlándose y tratando de hacer a un lado al moreno.
–No quieres que continué –susurro Harry tomando entre sus manos el rostro de su novio, besando sus mejillas y su frente.                
–No es eso, es que nos van a ver –dijo Draco mirando al ojiverde a los ojos.

Harry le dedico una sonrisa, no podía esperar más, quería demostrarle a Draco cuanto lo amaba…  
–Pues invítame a pasar.

Harry espero la respuesta de Draco, viendo como el rubio decía  la contraseña para dar paso a la sala común de Slytherin. Pero ellos no se detuvieron a observar la sala, ya habría tiempo para eso. Siguieron hasta llegar a la habitación de Draco, Harry lo tomo de la cintura y el rubio pasaba sus brazos tras el cuello de su novio.
–Ahora tienes otra excusa para que no continué –dijo Harry dejando salir una sutil risa.
–Potter, vas a continuar o vas a seguir hablando.
Draco sin esperar más junto sus labios con los del moreno, aprisionando el labio inferior de Harry, succionándolo. Harry guiaba hacia la cama a Draco, en ningún momento dejaron de besarse, al contrario, sus manos estaban deseosas de recorrer el cuerpo del otro.
Harry recostó al rubio quedando sobre él.  Ambos se quedaron mirando a los ojos sin decir nada, pero en sus miradas estaba todo lo que se querían decir, el amor y la necesidad de tenerse cerca mutuamente.
Sin  poder contenerse más Harry beso una vez más a su rubio tratando de transmitirle todos sus sentimientos.



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Harry pasaba su lengua por el labio inferior del rubio pidiéndole permiso para que entrara a su cavidad y poder sentir a su compañera y así probarse mutuamente. Sus cuerpos estaban calientes, las manos del ojiverde se posaron en el pecho de Draco queriendo tocar más de esa piel que le encantaba sentir; empezó a desabrocharle los botones mientras seguían con aquel beso.
Cuando les volvió a faltar aire el rubio se levantó un poco para poder quitarse la molesta camisa, volviendo a acostarse para que el moreno pudiera observar el bien formado cuerpo, observo sus mejillas sonrojadas, sus labios entreabiertos. Fue bajando la vista hasta posarla en el cuello blanco del rubio que le pedía a gritos ser tomado, se acercó hasta el cuello empezando a besarlo, morderlo y succionarlo para marcarlo como suyo y que nadie pudiera tocarlo.
–Ahhh... Harry –gimió el rubio, lo que ocasionaba que su acompañante se excitara más al saber que él le causaba eso a Draco.

Dejo el cuello e inicio un camino de besos hasta llegar a su pecho donde empezó a acariciar sus tetillas, tomándolas entre sus dientes, lamiéndolas como si fueran un dulce hasta que se endurecieron. Sus labios besaban su abdomen mientras sus manos bajaban aún más tocando sobre la ropa el miembro del rubio
–Ahhhhh... ahhhhh – Draco no controlo esos gemidos, fue demasiado el placer que sintió al ser tocado en su pene.
Harry le desabrocho el pantalón al rubio quitándolo con ayuda de su dueño para quedar en ropa interior, el rubio tenía sus manos en la espalda del moreno, recorriéndola hasta llegar al trasero de Harry donde lo apretó, juntando sus cuerpos,  por lo que los miembros se rozaron haciendo que ambos gimieran.

El rubio quito sus manos del trasero de Harry, para poder deshacerse de la camisa de su novio empezando a desabrocharla y con ayuda del moreno poderla quitar al final. Observo el torso que tenía en frente, con sus manos temblorosas empezó a recorrerlo, deteniéndose en los pezones de Harry tomándolo entre sus dedos, apretándolos delicadamente.
Harry tomo las manos del rubio dando besos en sus palmas, Draco sonrió viendo como el ojiverde acercaba su rostro a su pecho, repartiendo besos en sus pezones, bajando más, dejando un camino de saliva. Cuando estuvo frente al ombligo de Draco lo delineo para finalmente darle una pequeña mordida sacando un gemido de su novio.
El ojiverde bajo más,  sus labios tomaron el resorte de la ropa interior de Draco, bajándola con su boca hasta lograr que el pene de Draco fuera liberado. El rubio se estremeció al sentir como el ojiverde le quitaba por completo su ropa interior.

Harry miro unos segundos el cuerpo frente a él, pensando que en verdad era hermoso. Podía sentir como su propio miembro pedía ser liberado. Su rostro se acercó al pene de Draco recorriéndolo con besos. Draco al sentir esa calidez no pudo evitar gemir, Harry sonrió y con más confianza comenzó a lamerlo y succionarlo. Las manos de Harry tomaban las tetillas del rubio apretándolas.
Draco intentaba mantener los ojos abiertos y mirar el rostro de Harry, pero el placer hacia que los cerrara. Sus manos acariciaban el cabello de Harry, enredando sus dedos. Su boca dejaba salir gemidos, era sorprendente el placer que le daba el ojiverde.

Harry metió el miembro a su boca, empezando a meterlo y sacarlo, el rubio tomo con más fuerza los cabellos negros, empujando la cabeza de Harry hacia su miembro, indicándole la velocidad
–Ahhhh... ahhh... más... rápido.
Harry obedeciendo incremento el movimiento, podía sentir el salado semen saliendo del pene de Draco, por lo que sus manos masajeaban los testículos de Draco haciendo que segundos después el rubio llegara al clímax y derramara su semen en la boca de Harry.
El ojiverde se tragó la esencia de su novio, se sentó sobre las caderas de Draco moviendo sus caderas, logrando que una vez más el pene del Slytherin despertara.

Harry se acercó al rostro de Draco besando sus labios, su mano del ojiverde bajo hasta encontrar la entrada del rubio, rozándola.
Draco se tensó ante esto, no sabía si podía aguantar…
–Tranquilo... relájate –susurro Harry sobre los labios de Draco, besándolo con ternura.
–Yo confío en ti –dijo Draco sonriéndole.

Harry tomó los labios del Slytherin mordiéndolos, saboreándolos. Su mano continuo acariciando la entrada de Draco, hasta que metió un dedo, sintiendo como el rubio se tensaba, por lo que con la otra mano masajeaba su pene. Al sentir a Draco más calmado metió un segundo dedo, sacándolos y metiéndolos.

Harry dejo la boca del rubio para ir a su cuello, mordiendo suavemente esa piel. Draco sentía placer y un poco de dolor, pero sabía que Harry no dejaría que nada le pasara… por lo que se concentró en las caricias que su novio le dedicaba.   

Harry metió un tercer dedo, metiéndolos y sacándolos,  quería que el rubio sintiera el menor dolor posible. Draco podía sentir como lo dedos de Harry entraban y salían de su cuerpo, al principio se sintió incomodo, pero en ese momento deseaba más, por lo que empezó a mover sus caderas buscando más de ese toque.
Sus ojos estaban cerrados, disfrutando de ese momento, hasta que sintió como el ojiverde se separaba por lo que abrió los ojos
–Te vez muy sexy.

Susurro Harry besando sus labios
–Harry... te necesito... adentro –dijo Draco con su respiración intranquila,  abrió sus piernas  haciendo que Harry sonriera.
–Que sutil eres dragón –dijo Harry sintiendo como su pene ya no podía soportar más. Se alejó de Draco quitándose sus pantalones junto con la ropa interior. Se volvió a acercar al rubio, percatándose que Draco no apartaba su mirada de su miembro.

Harry se rio, por lo que Draco arrugo el entrecejo.
–Te amo –dijo Harry tomando las piernas de Draco y poniéndolas sobre sus hombros.    

Draco trago saliva, sabía lo que pasaría después, Harry tomo su miembro poniéndolo en la entrada de su novio, penetrándolo lentamente. Pero Draco intento quitarse
–Tranquilo –dijo llevando su mano al pene del rubio, masturbándolo.

Cuando entro por completo espero hasta que Draco se acostumbrara, el rubio respiraba agitadamente sentía mucho dolor, pero también sabía que a Harry le estaba costando trabajo permanecer quieto, por lo que empezó a mover sus caderas, sintiendo una oleada de placer recorrer todo su cuerpo.
Harry ante esto empezó a salir y entrar de la entrada del rubio, sintiendo como su pene era deliciosamente apretado por Draco.
–Ahhh... Harry... ahhhh... más... rápido –pedía Draco agarrando entre sus manos las sabanas.
Draco deseoso de más bajo sus piernas de los hombros de Harry, enredándolas en la cadera del ojiverde.
–Ahhh... Draco, sí… me vas a volver loco –gemía Harry acariciando las nalgas del rubio, mientras aumentaba la velocidad de sus penetraciones.  

Segundos después ambos llegaron al clímax, sus respiraciones eran agitadas, sus cuerpos estaban sudorosos, y los dos se sentían más felices que nunca.  
Harry saco su miembro del interior de Draco, recostándose a su lado, atrayéndolo a su cuerpo. El rubio puso su cabeza en el pecho de Harry,  mientras este los tapaba con las sabanas de la cama para dormir lo que quedaba de la noche de navidad.
                –Te amo Harry –susurro Draco antes de perderse en el mundo de los sueños. Ya no alcanzo a escuchar a su novio, que le decía que también lo amaba.

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Toda la noche estuvieron juntos sintiendo el calor del otro y completos por el acto de amor que acababan de demostrarse.



martes, 15 de enero de 2013

Del odio al amor... sólo hay un paso - Harry Potter



Harry Potter descubrirá que detrás del frío y reservado Severus Snape existe una persona diferente que muy pocos conocen...


Personajes: Severus Snape, Harry Potter
Advertencias: Lemon, Muerte de un personaje.
Genero: Yaoi
Finalizado: No
Capítulos: 15
Capítulos redactados: 3/15


LISTA DE CAPÍTULOS



Capitulo 1: Detras de Severus Snape
Capitulo 2: Sentimientos que nacen
Capitulo 3: Sueño
Capitulo 4: Me gustas
Capitulo 5: El castigo
Capitulo 6: Pesadillas
Capitulo 7: Clases particulares
Capitulo 8: Besos y caricias
Capitulo 9: Potter... sólo eres mío
Capitulo 10: Slytherin y Gryffindor ¿amigos?
Capitulo 11: Plan
Capitulo 12: Baile
Capitulo 13: Un día olvidando el mundo
Capítulo 14: Confianza
Capitulo 15: Fingiendo ante los demás


domingo, 13 de enero de 2013

Capítulo 9: ¿Me entrego a ti? - ¿Obligación...?



Capítulo 9: ¿Me entrego a ti?

Draco caminaba hacia su sala común, recordando lo que le había contado Severus, aun no podía creer que su profesor hubiera pasado lo mismo que él.

/Sólo espero que la mía no termine igual que la de él/

Pensaba dándose cuenta que había llegado a la sala común. Necesitaba pensar en cómo iba a  salir de ese problema ya que si el Lord se daba cuenta de lo que planeaba podrían estar en graves problemas no solo él, si no Harry también.
Entro y se dio cuenta que no estaba Blaise, por lo que pensó que estaría con Ron y Harry. Se dirigió a un sillón recostándose con una pierna recargada en el suelo y la otra doblada en el sillón.

/ ¿Qué pasara de aquí en adelante?...Lo único que tengo claro es que si se llega a enterar antes Harry será un problema/

En ese momento entro Blaise  acercándose a donde estaba él
– ¿Dónde has estado?, todos te estábamos buscando –comentó quedándose frente al rubio.
–He estado aquí –dijo Draco dejando salir un suspiro.
Al ver que su amigo seguía frente a él se enderezo quedando sentado.
–Bueno ¿me lo vas a decir? –Preguntó Blaise cruzándose de brazos.
Draco no contesto, estaba pensando si era necesario decir el pasado de Severus, después de todo ese asunto solo le pertenecía al profesor, y si alguien tenía que contarlo tenía que ser él.   
– ¿Qué paso? –volvió a insistir Blaise
–El director ya sabe lo de la misión –respondió viendo como su amigo mostraba una expresión de preocupado.
– ¿Y que pretende el viejo? –dijo sentándose al lado de su amigo.
–va a ayudarme –respondió mirando a su amigo.
–¿Enserio?, pero no piensa advertir a Potter –dijo Blaise. Draco al escuchar que lo llamaba por su apellido a su novio arrugo el entrecejo–, es la costumbre de decirle Potter, no me veas así. 
–Porque sabe que si se entera querrá destruir a el señor oscuro y a un no es tiempo –dijo levantándose y Blaise hizo lo mismo –. No se lo vallas a decir a tu novio –dijo Draco viendo como su amigo asintió.

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Harry y Ron estaban en su sala común, sentados en el sillón frente a la chimena después de haberse pasado la mayor parte de la tarde buscando a Draco.
– ¿A dónde crees que este? –Preguntó el ojiverde algo preocupado.
–De seguro está en su sala común –respondió Ron, pues fue el único lugar que no buscaron.
–Siento que me oculta algo –comentó Harry mirando a su amigo.
Ante esto el pelirrojo se puso nervioso, había prometido no decir nada y él no era una persona que podía mentir.
–Son imaginaciones tuyas –dijo Ron evadiendo la mirada de su amigo.
–Supongo que tienes razón –dijo Harry encogiéndose de hombros al pensar que estaba siendo muy paranoico.


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Por fin era el día de navidad, todos los presentes estaban en el comedor después de una tarde llena de bolas de nieve viajando hacia los rostros de los alumnos. Después de irse a bañar y cambiar para la cena; ahora todos estaban en la mesa de profesores, todos hablaban en su grupo de amigos, excepto el chico nuevo. Draco lo miraba y le recordó como era antes y sintió pena por el chico, algo que Harry notó.
– ¿Quieres hablarle? –le susurro con una sonrisa
–Sólo me recordó en como era antes –respondió Draco un poco triste
–Bueno hoy es navidad, por hoy olvida todo y sólo disfruta  –contestó Harry besando el cuello de su novio.


La cena fue agradable y todos reían de las cosas que comentaba el director, hasta que fue hora de dormir. Harry llevo al rubio hasta su sala común, mientras lo acorralaba entre la pared y su cuerpo.
–vaya creo que Potter planea algo –comentó el rubio sonriendo de medio lado.
–Acertaste Malfoy la pregunta es si tú me dejaras.

Harry repartió besos y pequeñas mordidas por el cuello de Draco, escuchando el suave gemido por parte del rubio.



sábado, 12 de enero de 2013

Capítulo 8: ¿Se repite la historia?... Un recuerdo de Severus Snape - ¿Obligación...?


Capítulo 8: ¿Se repite la historia?... Un recuerdo de Severus Snape

 Harry y Draco estaban por salir del gran comedor, cerca de la puerta estaba el nuevo alumno, que aun seguía mirándolos. Antes de que llegaran donde estaba él, vieron como Dumbledore se acercaba diciéndole algo y se alejaban los dos. Algo que se les hizo extraño a ambos.
– ¿Qué crees que le quiera decir el director? –Preguntó Draco.

Salieron del castillo sintiendo como los rayos del sol golpeaban su rostro, haciendo que entrecerraran sus ojos.
– ¿Por qué crees que yo sabría?... Además no tengo idea –respondió el moreno, mientras tomaban el camino para llegar al lago.
–Bueno quien más va a saber lo que dice o planea hacer el director que Harry Potter su alumno consentido –contestó Draco sonriendo de medio lado.

Harry y él se rieron por el comentario del rubio, llegando al lago se recostaron, Harry abrazo a Draco, y este puso su cabeza en el pecho del ojiverde. Ambos disfrutaban de la tranquilidad de ese lugar, al menos en ese momento que nadie estaba ahí.


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Todos los maestros y prefectos estaban adornando el castillo de Hogwarts, pues en tan sólo dos semanas seria Navidad. Como era normal la mayoría se iba a pasar las vacaciones con su familia. Ron había conseguido el permiso de quedarse en Hogwarts,

Decidió decírselo a su pareja a la hora de la comida, ese día les tocaba en la mesa de Slytherin.
– ¡Entonces si te quedas! –Decía eufórico Blaise abrazando al pelirrojo.
Todos sus compañeros voltearon a ver esa escena, aunque ya se estaban acostumbrando a esas muestras de cariño… aunque les costó algo de trabajo.
–Podrías hablar más bajo –Pidió apenado Ron.
Blaise lo tomo por la cintura, acercando sus rostros.
–Tranquilo ya todos saben que somos pareja –dijo Blaise mordiendo el labio inferior del pelirrojo, tratando de tranquilizarlo.
– ¿Desde cuándo son pareja? –Preguntó el rubio llevándose un pedazo de carne a su boca.
–Un día que me lo encontré en un pasillo, y no dude en pedírselo, yo pensé que se negaría pero no –respondió Blaise atrayendo más al pelirrojo para otro beso.  –¿Y tú Harry también te quedas?

Harry sonrió, él se quedaría pero quería escuchar de los labios de su novio que se quedara.
–Pues si alguien me lo pide claro –dijo mirando al rubio.

Draco lo miro, pero su vista se topo con el nuevo alumno que le parecía muy misterioso, no era que le gustara simplemente era muy misterioso. Harry al ver que su novio tenía la mirada puesta en alguien más y que ese alguien más siempre los veía se enojo.
–O tal vez quieres que él se quede –susurro en la oreja del ojigris, lamiendo el lóbulo de la oreja.
Esto hizo reaccionar a Draco por lo que volteo a ver a sus ahora amigos
–Me da igual si él se queda, y no te voy a pedir que te quedes porque te tienes que quedar, o si no te amarro a tu cama –respondió Draco haciendo que todos se empezaron a reír.
–Sabía que dirías eso –respondió Harry besando al rubio.
Los cuatro vieron que en ese momento entro Hermione con una enorme sonrisa.
–Ha estado un poco rara ¿no creen? –Comento Ron.

Todos estaban de acuerdo, ya que los últimos días se le veía mucho en la lechucearía y cuando regresaba siempre tenía una sonrisa en su rostro.
–Sí, pero ya saben que aunque le preguntemos no nos dirá nada –respondió Harry.
Ante esto el pelirrojo asintió,  mientras los Slytherin solo se vieron. Terminaron de comer y se fueron a sus respectivas clases deseando que acabaran para poder empezar con las merecidas vacaciones.


Cuando por fin llegaron las esperadas vacaciones después de las dos semanas de clases y que algunos profesores les dejaran tarea, por fin estaban despidiendo a los que se iban con sus familias.
–Pero Hermione, tú dijiste que no irías con tu familia –comentó Ron cuando la castaña estaba a punto de subir a un carruaje.
– ¿Y quién ha dicho que voy a ir con mis padres? –Preguntó Hermione mientras subía al carruaje y esperaba que más personas subieran.
Sus dos amigos se acercaron.
– ¿Entonces a dónde vas? –Cuestionó Harry mientras observaba al Thestrall.
La chica arqueo una ceja cruzándose de brazos.
–En verdad creen que les diré –dijo sonriendo.
Ron y Harry asintieron, Hermione volteo la mirada y vio a las parejas de sus amigos que despedían a Pansy
–Además estarán muy ocupados –dijo la castaña guiñándoles un ojo mientras les hizo una seña donde estaban Draco y Blaise.
–Tú sabes que puedes estar con nosotros –le hizo saber Harry, pero la castaña negó con la cabeza.
–Está bien, yo tengo planes –respondió la chica.



A la mañana siguiente todo estaba cubierto de nieve, los alumnos aún no bajaban a desayunar pues se habían desvelado toda la noche.

Harry y Ron estaban en su habitación acostados, los dos platicaban desde sus camas  ya que eran los únicos. Seamos, Dean y Neville se habían ido a sus casas. 
– ¿Cómo tomo Ginny mi relación? –Preguntó Harry a su amigo.
Ron se encogió de hombros
–Creo que bien, pero conozco a mi hermana y yo se que hará algo.
Al escuchar la respuesta Harry negó con la cabeza, la pelirroja no era capaz de eso.
–Escuche que también se quería quedar –comento Harry tratando de cambiar el tema.
–Sí, pero mi madre no la dejo, fueron a visitar a Charlie –respondió Ron.
–Bueno será mejor que bajemos a desayunar -dijo Harry parándose para irse a bañar.
Cuando ambos chicos estuvieron listos bajaron al gran comedor. La profesora McGonagall les había informado que sólo se habían quedado  tres alumnos de Ravenclaw, cuatro de Hufflepuff, dos de Slytherin, que eran sus novios, cuatro de Gryffindor contándose ellos y los maestros.


Draco y Blaise que ya se encontraban ahí les hicieron señas de que se acercaran, ya que como eran los únicos Slytherin podrían platicar a gusto.  Ron y Harry hicieron caso y se sentaron al lado de sus respectivos novios.
–Se tardaron –se quejó Blaise mientras besaba al pelirrojo.
–Son vacaciones, ahora que podemos dormir un rato más no lo vamos a desperdiciar –respondió Ron.
– ¿Por qué son los únicos de su casa que no se fueron? –Preguntó el moreno.
–Primera: porque quería estar contigo; segunda: porque ellos prefieren estar con su familia y tercero: el señor tenebroso los está llamando –esto último lo dijo en un susurro, recordando que tenía que entregarle a Harry.
– ¿Y eso te incluye a ti? –Preguntó Harry mirando al rubio, este desvió su mirada.
–... Sí... también a mí me llamara –dijo Draco en un tono muy bajo.
Harry lo abrazo, besando su cabeza.
–No te preocupes yo estaré ahí.

Ante esto Ron y Blaise miraron a Draco, sabían que el rubio le escondía su plan a Harry y seguían en desacuerdo con eso.
–Lo sé –contesto Draco dejando salir un suspiro, deseando que su plan tuviera éxito.

En ese momento entraron el director y el profesor Snape, lo extraño fue que se acercaron a la mesa de Slytherin.
–Señor Malfoy, necesito hablar con usted –dijo Albus viendo al rubio con una sonrisa.  Draco lo miro a los ojos y sintió con sólo mirarlo que podría saber lo que pensaba.

/ ¿Le habrá dicho Severus lo del mago oscuro?/

–Claro profesor -fue su respuesta para acompañar a los adultos
–Prueben el pastel de chocolate es delicioso –dijo albus guiñándoles un ojo a los otros tres. Diciendo eso se dirigió a las puertas del gran comedor junto con Severus y Draco.

Las tres personas que quedaron en la mesa se observaron
– ¿Para qué quieren hablar con Draco? –Preguntó Harry.
Blaise y Ron se incomodaron por la pregunta, pues ellos sospechaban el porqué el director, quería platicar con Draco.
–Bueno a lo mejor saco notas sobresalientes en pociones –dijo Ron buscando ayuda de parte de su novio
–Sí Harry, tranquilo no le des importancia –dijo Blaise tratando de tranquilizar al ojiverde.


////////////////////////////////////


El silenció reinaba en el despacho del director, ninguno hablaba y eso hacia desesperar al rubio.
–Bueno si vamos a estar así puedo regresar en otro momento –comentó Draco con sarcasmo, pero en ese momento hablo el director.
– ¿Por qué?
Draco miró al director sin entender esa pregunta.
– ¿Por que qué? –respondió arqueando una ceja.
Ante esto volteo a ver a su profesor, descubriendo que Snape solo miraba al director.
–Bueno joven Malfoy, el profesor Snape, me contó sobre la misión que le encomendó Tom o Lord Voldemort, como prefieras llamarlo–Draco al escuchar el nombre del señor oscuro sintió un escalofrió, pero como buen Malfoy no puso ninguna expresión y volteo a ver a su maestro.
–Eso es algo que sólo yo sé –respondió el rubio en tono defensivo.

Dumbledore sabía una idea del porqué, tantos años viviendo sabían que solo por amor los mortifagos eran capaces de algo así y la prueba viviente era Severus Snape.
–Creo que sé de qué se trata... pero me gustaría que me lo dijera usted –siguió el director.
–Draco, podemos confiar en él –dijo Snape mirando al rubio –. Sé que te preocupa Harry, y Dumbledore es la única persona que podrá ayudarnos por si falla algo del plan.

Draco se le quedo viendo a Severus y después al director.

/¿Me va a ayudar a mi plan?... ¿por qué lo hace?/

–Si Draco te voy a ayudar... se lo que se siente perder a la persona importante para ti a manos del señor tenebroso -dijo Snape sin mirarle esta vez a la cara.
Aún le era muy doloroso pensar en ello,  el pensar en esos momentos  lo regresaba al infierno en el que seguía viviendo…

/Flash back/

–Severus, tráelo... es hora de que pague su error –decía Lord Voldemort a un Severus más joven.
Ante esto él se tensó, como podría entregar a la persona que más le importaba.
El señor oscuro se dio cuenta  de que Severus no quería cumplir con eso
–Severus sabes que tengo que hacerlo... es una persona incompetente, no me sirve –decía como si se tratara de una cosa a la que le causarían daño.
–Pero señor, dele una segunda oportunidad –pedía Severus.
Lord Voldemor lo miro con una enorme sonrisa
–Jajaja... si vas a seguir siendo mi Mortífago tendrás que dejar a un lado tus sentimentalismo, no sirven para nada... ahora has lo que te digo.
Fue una orden clara y sin replicación



/ Fin Flash back/







viernes, 11 de enero de 2013

Capítulo 7: Descubren nuestra relación - ¿Obligación...?



Capítulo 7: Descubren nuestra relación


En el despacho del director se encontraba Severus Snape teniendo una plática

–Entonces esa fue su decisión... me sorprende, pero si es lo que quiere sólo tenemos que esperar –decía Dumbledore mientras veía a su fénix, para después seguir hablando –. Ya llego el invitado... –dijo más para él mismo que para el profesor
–Hablando de eso, ¿dónde se quedara? –dijo Severus mirando como el mayor juntaba sus manos jugando con sus pulgares.
–Es difícil, él tiene algo de cada casa, supongo que estaría bien si lo dejamos un tiempo en todas –acabando de decir esto levanto la mirada para posarla en los ojos negros de Severus.
–Si esa es su respuesta me retiro –se levantó dirigiéndose a la puerta.

Bajo los escalones de la gárgola para encontrarse con el chico nuevo, que lo miraba con una sonrisa.
–Sígueme, te llevare a donde te quedaras por algún tiempo –el chico ni siquiera contesto sólo siguió al profesor mientras lo guiaba por pasillos, era como si estuviera hipnotizado por Seerus.  
Llegaron hasta una estatua de una mujer, parándose frente a ella.
–Te quedaras en Ravenclaw por algún tiempo la estatua te preguntara algo y tú se la responderás –Dijo Snape, dando un paso hacia delante, haciendo que la estatua le hiciera una pregunta, la contesto y la estatua los dejo pasar.
Entraron a una sala cálida, todo estaba lleno de libros, y los pocos alumnos que estaban no los tomaron en cuanto. Severus, le indico donde sería su habitación, y dejándolo ahí se fue.
El nuevo chico se quedó contemplando toda la habitación, de su rostro no se borraba esa sonrisa, el ir a Hogwarts le hacía recordar muchas cosas. Dejando salir un suspiro se dispuso a desempacar.


//////////////////////////


Sólo faltaban dos semanas para la navidad, por lo que todos los alumnos ya no ponían mucha atención a las clases, hasta Hermione parecía entusiasmada e incluso en los últimos días algo nerviosa. Esto se les hacía extraño a sus dos amigos ya que Hermione no era de las personas que se comportaba así, primero estaba la escuela y la tarea.  
Harry y Ron decidieron preguntarle el porqué de su actitud, pero ella les decía que no pasaba nada, estaba claro que algo les escondía pero ¿qué?

Harry estaba buscando a Draco desde el almuerzo, no lo había visto desde hacía dos días, más que en las clases que tenían juntos.  
Por fin lo encontró en dirección hacia los invernaderos, y se dio cuenta que se veía algo agotado, sin que se diera cuenta Draco se fue acercando, hasta que lo abrazo por la espalda.
–Por fin podemos estar solos –dijo depositando un beso en el cuello del Slytherin. El rubio al sentir los labios sobre su piel sintió un escalofrió por toda la espalda.
–Estaba arreglando las cosas para quedarme en navidad –contestó mientras agarraba las manos del moreno que aún seguían en su cintura.
–Ya verás que no te arrepentirás.
Harry volteo al rubio con intenciones de besarlo, Draco sonrió, giro sobre sus pies y paso sus brazos tras el cuello de su novio. Uniendo sus labios en un beso lento…
–Lamento tener que interrumpirlos –dijo la voz de Blaise aclarándose la garganta –, pero se nos hace tarde para la clase.

Harry y Draco se separaron, juntando unos segundos su frente, en verdad deseaban unos segundos más a solas, pero al parecer era imposible.
–Nos vemos a la hora de comer –propuso Harry dándole un beso en su frente.
–Sí, me parece buena idea –respondió Draco sonrojándose.

Blaise sonrió al ver lo feliz que era su amigo, en verdad esperaba que todo siguiera como  estaban las cosas en ese momento. 

Los dos Slytherin se fueron al invernadero tres, donde ya los estaba esperando la Profesora Sprout.
Cuando llegaron todos los alumnos les indico que trabajarían en equipos de tres y que ella los escogería, fue pasando a sus lugares y los fue acomodando, para suerte de los tres amigos (Draco, Blaise y Pansy) quedaron juntos.
Draco intentaba concentrarse en su trabajo pero sentía una mirada que lo observaba desde que había llegado. Fastidiado por esa sensación levanto su rostro y se encontró con unos ojos color miel. Le sostuvo la mirada, esperando que el otro se intimidara, algo que notaron Blaise y Pansy.
–Creo que le interesas a ese chico... por cierto ¿es nuevo? –Preguntó Blaise levantando una ceja.
–Supongo que sí porque no lo había visto, no está nada despreciable –decía Pansy observando al chico con una sonrisa, pero el nuevo alumno no despegaba su mirada del rubio.
–Pues yo pienso que Harry está mucho mejor –dijo regresando a su trabajo, no quería darle importancia, pero aún sentía la mirada empezando a incomodarlo.

Al terminar la clase, Draco se alegró, en verdad ese nuevo chico no lo había dejado de ver. Se dirigieron al castillo, pues les tocaba historia de la magia. Draco volteo hacia donde estaba el  nuevo, descubriendo que lo seguía viendo.

/ ¡¿Qué tanto me mira?! Me está poniendo nervioso, y sobre todo me está desesperando, lo único que se dé él es que sus iniciales son Y.J. ... Bueno da igua,l ahora solo una clase más y veré a mi león/


/////////////////////////////////

Harry terminaba de salir de Defensa contra las artes oscuras, la siguiente clase era Transformaciones, así que con Ron y Hermione se fueron hacia el salón. 
Llegaron y esperaron a que la profesora McGonagall los dejara pasar, cosa que ocurrió 2 min después.  Ya adentro se sentaron dos filas atrás de la primera, la profesora empezó a decir las indicaciones para que empezaran a practicar. El trio de oro inicio  la práctica, y la única que consiguió dominar el hechizo fue Hermione, lo había conseguido en la tercera ocasión.
–Harry –dijo Hermione, éste levanto la mirada para verla.  
– ¿Qué pasa? –Preguntó viendo que su amiga no lo veía a él.
–Ese chico no te deja de observar... ¿lo conoces? –cuestionó la castaña.

Harry siguió la mirada de su amiga para ver de quien se trataba y se dio cuenta de que era el mismo chico que había visto con Draco en el pasillo.
–No, creo que es nuevo –dijo encogiéndose  de hombros, pues no le dio importancia.

Cuando por fin acabo la clase salieron en dirección al comedor. Harry pudo ver como su rubio estaba sentado en la mesa de Slytherin, por lo que se acercó.
–Nos vamos –le dijo Harry al rubio cuando llego a su lado.
Todo el comer se quedó en silenció, viendo el intercambio de palabras entre Harry y Draco, esperando la pelea que siempre observaban cuando ellos estaban juntos.
Pero para sorpresa de la mayoría el rubio asintió y se despidió de sus amigos para irse con el Gryffindor. Por lo que por todo el comedor se empezaron a escuchar murmullos.
– ¿Pretendes que me siente con los demás gatitos? –Preguntó el rubio levantando una ceja y cruzándose de brazos.
–Claro para que se den cuenta de que eres MI pareja –respondió  Harry, paso su brazo izquierdo por la cintura del rubio, mientras le sonreía.
El rubio se sonrojo un poco, dejándose llevar por su novio hasta  llegar a la mesa de Gryffindor,  sentándose.
Si todos los que se encontraban en el gran comedor estaban asombrados, esto los dejo mudos, no podían creer que un Slytherin se sentara  en la mesa de los leones.
Los Gryffindor se miraban entre ellos sin poder creer lo que veían. Sobre todo una chica pelirroja

/ ¡¡Me cambio por Draco!!...¡por un hombre! Y no uno cualquiera, uno de Slytherin/


Ron y Hermione actuaron normal, ya se habían acostumbrado a las muestras de cariño de parte de esos dos, así que se dedicaron a comer. Minutos después Blaise se sentó al lado de Ron depositando un casto beso en los labios de este, haciendo que dejara de comer.
Todos se quedaron con la boca abierta no podría ser dos Slytherin estaban con dos Gryffindor el fin del mundo se acercaba.
–Jajajaja... no les parece gracioso que todos tengan esa cara de sorpresa –comentó Blaise tomando una papa a la francesa, llevándola a la boca de Ron.
–Pues los comprendo somos rivales, enemigos desde siempre y de repente nos sentamos con los leones. –dijo el rubio observando como Ron abría la boca comiéndose la papa – La próxima les toca a ustedes.

Harry tomo el mentón del rubio uniendo sus labios. Ocasionando que todo el gran comer se llenara de murmullos.
–Bueno no nos podemos quedar atrás ¿no crees Ron? –dijo Blaise acercándose al rostro del pelirrojo.

Ron no entendía a qué se refería su novio, hasta que Blaise lo tomo de sus mejillas dándole un beso lleno de pasión. Ron cerro los ojos sintiendo como sus mejillas se sonrojaban.
–Creo que seremos el centro de atracción -dijo Harry riéndose.

Sin darse cuenta el chico nuevo no los dejaba de observar mientras en su mirada se veía que planeaba algo para aquella pareja.




jueves, 3 de enero de 2013

Fics Originales




Tu diversión... ¿mi sufrimiento?
Olvidándote te encontré.
Esclavo sexual.


Fics Get Backers




Vidas cruzadas

Fics Harry Potter




¿Obligación... ?
Del odio al amor... sólo hay un paso




Fics Naruto





Aceptando sentimientos.
Encontrándote en mí camino.
Sentimientos que nunca mueren.
Mi deseo de año nuevo.




Capitulo 1 - Aceptando sentimientos





Capitulo 1 


Naruto miraba el ocaso de ese día, estaba sentado en la rama de un árbol, quería estar solo.
Su mirada estaba perdida recordando las últimas semanas… ¿Por qué cada que veía a Sasuke su corazón se aceleraba? ¿Acaso era porque el muy engreído estaba la mayoría del tiempo con Sakura-chan?


      –Naruto, baja de ahí –escucho que decían, miro en dirección a la voz descubriendo a su antiguo maestro

      –¡¡¡Iruka-sensei!!! Vienes a invitarme a comer un ramen, ne? –Exclamó feliz, bajando del árbol de un solo brinco.

      – ¿Sólo piensas en comer? –Preguntó el pelinegro arqueando una ceja 

      – ¿Acaso hay otra cosa mejor? –dijo Naruto pasando sus brazos tras su cabeza.

      –Jamás cambiaras –contestó el mayor riéndose. –Acompáñame a un lugar. –Pidió el mayor.



 Caminaban tranquilamente cuando frente a ellos vieron a Sakura y Sasuke.

      –Mira es… –comentaba el mayor sin embargo la voz de Naruto lo detuvo –Vamos por otro lado dattebayoo –dijo el ojiazul evitando mirar a sus dos compañeros. Pero era demasiado tarde…

      – ¡¡Naruto!! –Gritó Sakura haciendo un gesto de saludo con la mano, ambos chicos se acercaron justo en ese momento apareció Kakashi en una bola de humo leyendo su amado libro.


      –Me alegra encontrarlos a todos, tenemos una misión –comunico sin apartar la mirada del libro –, sé que les dije que hoy sería su día libre, pero no se puede todo. Así que Sakura tu cita con Sasuke tendrá que esperar –dijo comenzando a caminar.


      –Pero Sasuke y yo… –decía la chica.


      –Lo sé Sakura, pero debes esperar. Ahora vamos, tenemos que entregar esta fragancia antes de que anochezca –dijo sin dejar terminar a la chica.


Ante esto Sakura y Sasuke comenzaron a caminar. Iruka miro al rubio notando la tristeza en su mirada

      –Vamos Naruto, si regresas antes del amanecer te invitare ramen –propuso su profesor logrando captar la mirada de su pupilo. 

      – ¡De acuerdo! –Exclamó –¡¡nos vemos Iruka-sensei!! Ve preparando el dinero –segundos después alcanzo a su equipo.


 Todos iban callados, el ojiazul miraba de vez en cuando a Sasuke, que a su vez le lanzaba miradas a su compañera, algo que lo entristecía y a la vez lo enojaba…

Tal vez era hora de aceptar que sentía algo más que amistad por Uchiha Sasuke, pero ¿por qué se tenía que dar cuenta cuando el pelinegro estaba saliendo con su amiga?

      –Naruto no te quedes atrás, te perderás –dijo Kakashi percatándose de que el rubio había dejado de caminar.

      –Dobe –susurro el pelinegro sonriendo de medio lado

      – ¡No me digas así! –Gritó el rubio mirando con enojo a su amigo

      –Shh –silenció Kakashi mirando a su alrededor –estén preparados.


 Los menores asintieron, sacando sus kunais y poniéndose en defensa. De pronto varios shurinken intentaron dañarlos, pero los esquivaron sin ningún problema.

      –Creo que tendremos problemas –comentó Kakashi sin dejar de leer su libro.


 Los tres miraban a su alrededor cuando se hicieron presentes dos ninjas que llevaban sus rostros cubiertos 

      –Sabemos que tienen la fragancia, entréguenosla y los dejaremos ir –dijo uno de ellos.

      – ¡Eso nunca! –Exclamó Naruto sacando un shurinken y lanzándoselos. 

      –Si eso es lo que quieren –contestó respondiendo al ataque.


 Los dos ninjas enmascarados lanzaban shurinken, algo que los menores esquivaban con facilidad. Kakashi miraba como los menores, él sólo esperaba que dejaran de jugar para detener a los dos enemigos que impedían cumplir con su trabajo. 

Aunque sería interesante ver las reacciones del ojiazul y el ojinegro… Sakura evadía los ataques de los ninjas, corriendo y ocultándose tras los árboles. Sin esperarlo un kunai rozo su brazo.

      –Ahh –gritó apretando el lugar de la herida, Sasuke que se dio cuenta de esto y que iba a ser herida otra vez, corrió poniéndose frente a ella y recibiendo el ataque en su pierna derecha.

     – ¡Sasuke! –Exclamó la chica mirando al ojinegro.

 Naruto vio toda esa escena, ahora estaba seguro que el pelinegro sentía algo por la pelirosa. Él no arriesgaría su vida por alguien a quien no quisiera, definitivamente no tenía oportunidad con Sasuke.
Estaba pensando en eso, logrando distraerse de su entorno, por lo que el ninja aprovecho esto lazandole un shurinken en forma de estrella. El shurinken se acercaba a él… logrando herirlo en su pecho.


 Kakashi al ver esto y sin poder evitar el ataque contra Naruto, se dirigió directo a los ninjas, derribándolos en menos de cinco segundos.
Sasuke se quedó viendo como el cuerpo del rubio se desvanecía, sin poder creerlo.

      – ¡Dobe! –Gritó levantándose y corriendo lo más que podía debido a la herida de su pierna – ¡despierta! –Grito llegando a su lado y tomándolo de los hombros.


 Sakura y Kakashi se acercaron, pero aquellos ojos azules no se abrían…

      –Regresemos a la aldea–ordeno su sensei, mirando la herida del menor…





 Naruto sentía todo su cuerpo pesado, intento quedarse dormido una vez más, pero a lo lejos oía el canto de las aves, por lo que se rindió y abrió lentamente sus ojos lastimándose con el sol.

     –Serás dobe –escucho que susurraban a su lado.

 Volteo encontrándose a Sasuke que por las marcas oscuras debajo de sus ojos al parecer no había dormido.

      – ¡A quien le llamas dobe! –Gritó intentando levantándose pero sintió un fuerte dolor en su cabeza.

      –No tienes que levantarte –dijo recostándolo una vez más.

      –Deberías estar con Sakura-chan –dijo evadiendo la mirada de su amigo.

      – ¿Por qué? –Pregunto el pelinegro sin entender.

      –Están… saliendo –susurro apretando sus manos en puños.

      –Serás… –dijo tomándolo de la barbilla –Naruto, sólo salía con ella porque le dije que… intentaría conquistarte, que no me interesaba –dijo observando las orbes azules que lo miraban con sorpresa –. Ella me estaba dando algunos consejos, por eso nos veías juntos –dijo acariciando los labios del rubio con su dedo pulgar –aunque yo no necesito consejos… tú me perteneces –termino de decir esto y unió sus labios en un tierno beso.



miércoles, 2 de enero de 2013

Capítulo 6: ¿Enemigo... o amigo? - ¿Obligación...?




Capítulo 6: ¿Enemigo... o amigo? 


Draco entro a la mansión Riddle para encontrarse con Lord Voldemort por su llamado. Tenía puesta la máscara de mortifago, ocultando lo nervioso que estaba, no quería que descubrieran su plan.
Tomando valor se acercó a la habitación donde estaba Lord Voldemort. Cuando entro se encontró con otro Mortífago hincado frente a Voldemort y por su cabellera supo que era su padre, con un dolor en el pecho Draco lo ignoro, ya era mucho el daño que le habían ocasionado para darse el lujo de que lo siguieran haciendo.

Espero en el fondo de aquella sala, tratando de escuchar su plática pero hablaban en susurros así que le era imposible; cuando terminaron de conversar Lucius Malfoy paso por su lado sin ni siquiera mirarlo, como si para él su hijo fuera una decoración de la sala.

Draco se acercó ante el Lord, hizo una inclinación para después hincarse para recibir su primera pregunta:

     –Tardaste demasiado... a Lord Voldemort no se le hace esperar –el rubio asintió, Voldemort junto sus manos mientras observaba profundamente a su Mortífago. –Espero no más mentiras de tu parte... ¿Cómo va la misión? –dijo con tono de advertencia.

Draco aún con la cabeza agachada respondió, con su voz fría y arrastrando las palabras

      –Bien mi Lord, Potter está convencido de que me gusta, ya está confiando en mi –el señor oscuro asintió y entro en los pensamientos del Mortífago.

Lo que no sabía era que Draco había previsto que haría algo así, por lo que se concentraba en sacar los recuerdos que le convenían. Voldemort asintió

     –Está bien, te creeré... pero si me traicionas ya sabes lo que pasara –lo amenazo con una sonrisa en su rostro, ante esto el rubio asintió. –Puedes retirarte –Draco se levantó, hizo una inclinación, y se levantó acercándose a la puerta.

Sin mirar hacia ningún lado como las veces anteriores salió de la mansión para irse al colegio. 


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Harry estaba acostado en su cama, mirando hacia la nada, escuchando la lluvia golpear las ventanas y el cielo nublado sin ninguna señal de que el sol fuera a aparecer.

/ ¿Dónde habrá ido Draco?... estoy seguro que me ocultan algo, ¿pero qué?/ 

En ese momento su amigo entro por la puerta con una sonrisa en su rostro, se fue a su cama recostándose boca arriba

      –Por esa sonrisa veo que te fue bien –comentó el ojiverde, Ron solo giro su cabeza para ver a su amigo

      –Sí... después de todo los Slytherin no son tan engreídos, pedantes... –decía el pelirrojo pero Harry lo interrumpió

      –Jajajajaja, veo que ya tienes mejor opinión de ellos, ¿o será de una persona en especial?

Ante esto Ron se sonrojo y le aventó una almohada

      –No te rías Harry –dijo aclarándose la garganta –… bueno, se acerca navidad y me pidió que me quedara en Hogwarts... para estar más tiempo juntos –respondió sin borrar la sonrisa de su rostro.

      –¿Qué le respondiste? –Preguntó Harry sobre su costado apoyándose en un codo

      –Pues que no lo sabía... tú sabes que a mi mamá le gusta que la familia este completa en navidad –contestó el pelirrojo algo decaído.

      –Y si me quedo aquí también... digo no con ustedes no quiero hacer mal tercio pero sería más fácil que accediera tu mamá ¿no crees?


Ron sonrió, y asintió con la cabeza. Se sentía feliz de que su amigo lo apoyara en la relación que estaba teniendo con el Slytherin.

Hermione que había visto extraños a sus dos amigos se fue acercando a los dormitorios de estos, había escuchado toda su conversación cuando supo que habían terminado entro.

      –Veo que se llevan mejor con los Slytherin, según los rumores claro. Lo que me preguntaba era ¿cuándo me lo iban a decir? –Comentó apoyada en la entrada de los cuartos, ante esto los dos chicos se quedaron de piedra, sin saber que decir –. No es para tanto, digo sólo les gustan Zabini y Malfoy ¿no? –Harry y Ron se miraron sabían que su amiga era muy lista, pero acaso eran muy ¿evidentes?

      –B-bueno Hermione, íbamos a decírtelo pero sabes hemos estado ocupados –dijo Harry mirándola a los ojos.

La castaña se acercó a ellos

      –No mientas, no me importan que les gusten los hombres, solo me sorprendió de que fueran los Slytherin. Sé que no tengo que tocar este punto pero... ¿Ginny? –ante esto Harry se sintió incomodo pero le contesto a su amiga con voz clara y decidida.

      –Hable con ella y le explique, creo que entendió, aunque estos días no la he visto –dijo pensando que desde que había hablado con ella no la había vuelto a ver.

      –Ella está bien, creo que está empezando a salir con alguien de Ravenclaw, no lo sé muy bien –dijo encogiéndose de hombros.

Harry se alegró de escuchar eso, no quería verla triste ni nada por el estilo, él la quería… aunque no de la manera en que había pensado.
El ojiverde se despidió de sus amigos y se fue a buscar a Draco, ya era suficiente tiempo para hacer lo que tenía que hacer. Lo busco por los corredores y al no ver rastros de él fue hacia la sala de Slytherin, encontrándolo en dirección a las mazmorras, con una sonrisa en su rostro se fue acercando lentamente. 


//////////////// 


Draco entro en el castillo esperando encontrarse con Harry, aunque no quería que le preguntara a donde había ido porque no quería mentirle. De pronto sintió como lo abrazaban, estaba a punto de golpear al estúpido que se había atrevido a abrasarlo, pero se dio cuenta que era su Harry, y le sonrío

      –Me asustaste –le dijo dejando que lo atrajera más al cuerpo del ojiverde.

      –No era mi intención –le susurro al odio, Draco asintió. –Sabes que me quedare en navidad –comentó el Gryffindor, aún parados en medio del pasillo.

      –No lo sabía Harry –dijo sonriendo. –Te piensas quedar para navidad o el joven Malfoy tiene un lugar mejor dónde ir –preguntó con una sonrisa adornando su rostro.

Draco al recordar que en todo ese tiempo en navidad solo lo ignoraban se sintió triste.

      –No, Potter tienes planeado ¿algo? –dijo olvidando lo que le causaba dolor, no quería arruinarlo. Harry asintió

      – ¿Quieres que me quede? –pregunto acariciando con su nariz el cuello de Harry.

El ojiverde tomo al rubio del rostro, viéndose unos segundos a los ojos para después unir sus labios. Disfrutando del momento.

      –Eso es un si –dijo Harry acariciando las mejillas de su novio.

      –Quieres que te vuelva a responder, por mi encantado –dijo Draco acercando su rostro.

Pero se escucharon unos pasos detrás de ellos por lo que se separaron. Frente a los dos se encontraba un chico de unos 17 años, piel bronceada, ojos color miel, cabello largo negro, pero antes de poder hacer o preguntar algo el chico dio la vuelta y solo notaron que en su baúl tenía dos iniciales

¨ Y.J. ¨ 

      – ¿Quién será? –Preguntó Harry mirando cómo se alejaba.

      –No lo había visto. Y no creo que sea nuevo –respondió el rubio.

 El resto de la tarde los dos se olvidaron de aquel extraño personaje, solo existían ellos preparando las
actividades que tendrían en navidad, ya que Draco había decidido quedarse en Hogwarts.

Capítulo 5: Descubren la misión - ¿Obligación...?




Capítulo 5: Descubren la misión 


Draco y Harry se dirigían hacia el castillo, esa tarde se habían demostrado cuanto se querían con besos, caricias y palabras, pero como todo lo bueno se acaba tenían que regresar a Hogwarts, pues estaba anocheciendo.

Cuando llegaron a la puerta se despidieron con una sonrisa y cada quien se fue a su respectiva casa. Esa noche el ojiverde tenía que hablar con Ginny, así que decidió esperarla en la sala común, en ésta solo se encontraba él, pues sus demás compañeros estaban en sus cuartos o en el gran comedor.

* ¿Dónde estará Ron?, jajaja de seguro sigue con Zabini* 


Pero la voz de unas chicas lo sacó de sus pensamientos, volteo hacia el retrato de la señora gorda y vio que se trataba de Hermione, Ginny y Parvatil.
Harry sabía que tenía que ser ahora no podría seguir así… nadie se lo merecía.

      –Podemos hablar Ginny –dijo Harry en tono serio, por lo que las otras chicas se despidieron de ella diciéndole que la esperarían en su cuarto.

La pelirroja se acercó a donde estaba el ojiverde para darle un beso, pero él giro la cabeza por lo que ella se sorprendió

* ¿Qué le pasa?* 

      – ¿De qué quieres hablar? –Preguntó sentada en el sofá mirándolo a los ojos, Harry trago saliva pensando en cómo continuar, pues estaba muy nervioso.

      –Bueno tú sabes que yo he estado raro –le comentó, ella sólo asintió –la verdad no quiero mentirte por lo que te tenía que decir esto... –suspiro y mirándola a los ojos continuó –quiero que terminemos... no soy muy bueno con lo del tacto. Lo que quiero que entiendas es que aún te quiero, pero no de la misma forma que tú; eres una gran chica y sé que me estoy portando como un patán pero no quiero que después sufras más –concluyo esperando la respuesta de Ginny.

Ella se quedó impactada, la verdad si había notado raro a su novio pero jamás imagino que terminarían

      –Es por alguien más... ¿cierto? –dijo sin dejar de mirarlo, el ojiverde asintió –. No te voy a rogar que sigas conmigo, pero estoy segura que esa persona no te quiere, sólo está por tu fama, pero espero que te vaya bien –.

Sin decir más se fue. El Gryffindor se sentía mal pero era mejor eso, al menos ya no tendría cargo de conciencia por querer estar con él, aunque Ginny siempre había estado cuando lo necesitaba… Pero en ese momento entro Ron.

      –Ya se lo dijiste, ¿cierto? –Preguntó el pelirrojo al momento que se sentaba al lado de Harry.

      –Sí –el pelinegro se sentía un poco culpable con Ron porque había terminado con su hermana.

      –Bueno al menos así ya no le estas mintiendo –dijo pasándole una mano por la espalda, dándole palmadas en señal de apoyo,

      –Cambiemos de tema ¿tú dónde estabas?... o debería decir ¿cómo te la pasaste con Zabini? –. Harry lo miraba con una sonrisa pícara, esto hizo enrojecer al pelirrojo.

      –Bueno... bien, tú sabes, lo normal... y ¿con Malfoy? –desvió el tema ante esto Harry sonrió como hacía mucho tiempo que no lo hacía.

      –Bien... jamás imagine a un Draco así –comentó recordando la tarde con el Slytherin. 


+´+´+´+´+´+ 


Draco estaba en su sala común esperando a su amigo que aún no llegaba

*De seguro se quedó con Weasley* 

En su rostro se formó una sonrisa, quien imaginaria que ellos dos, estuvieran interesados en dos Gryffindors. Minutos después entro Blaise con una sonrisa de oreja a oreja. Sentándose al lado del rubio

      – ¿Cómo te fue con Potter? –pregunto guiñándole un ojo, ante esto el rubio puso una sonrisa al estilo Slytherin.

      –Bien... pero veo que tú también te divertiste –comentó el rubio.

      –Sí... tú me conoces y me interesa el pelirrojo –confeso dejando salir un suspiro. Draco asintió –Alguna vez imaginaste que nos interesarían ellos –comentó Blaise recostando su cabeza en el respaldo del sillón.

      –No… pero no es tan malo –dijo Draco escuchando como entraba Pansy con las demás chicas.

Su amiga se acercó a ellos.

      –Veo que a los dos les fue bien... hay un rumor por ahí que dicen que son pareja... ¿por qué no me lo dijeron? –Dijo poniendo sus manos en las caderas.

      –Pronto conocerás a nuestras parejas –dijo el rubio levantándose, Blaise hizo lo mismo y ambos se dirigieron a su cuarto dejando a su amiga impresionada.


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Draco se encontraba en su habitación, recostado en su cama con la mirada en el techo, pensando en cómo le iría al ojiverde con su novia.

* Lo más seguro es que aún siga con ella... además somos enemigos, yo soy Mortífago y él... va a derrotar a señor tenebroso, debería darme por vencido* 

      –Sé lo que piensas Draco y te digo que eres un Slytherin, ¿vas a dejar que una niña te quite a Potter? Pensé que conseguías lo que te proponías –dijo una voz muy suave, volteo hacia la entrada viendo a Pansy que estaba recargada en la puerta.

      – ¿Quién...? –empezó a preguntar sentándose en su cama, ella camino y se sentó en el borde.

      –Blaise... lo obligue –dijo al ver la expresión de su amigo –. Sabía que me escondían algo, pero como decía: vas a dejar a una estúpida niña que se quede con Potter.

Draco se quedó pensando unos segundos, Harry había logrado lo que nadie, entrar en su corazón, no podía dejar que se fuera de su lado sin antes luchar.

      –Tienes razón... –dijo sonriéndole –pero primero se toca sabes –dijo con el ceño fruncido.

      –Ahh olvidaba, el profesor Severus quiere verte –dijo sonriéndole, giro sobre sus pies y se fue de la habitación.

*Diablos... tendré que decirle la verdad* 


Se dirigió hacia la oficina de su profesor, cuando llego él ya lo esperaba en la puerta

      –Draco sabes que tienes que cumplir con la misión... necesito que me expliques porque estas tan entrometido con Potter, sé que debes hacer creer que estás interesado en él… pero te conozco y estás poniendo demasiado esfuerzo –dijo mientras se cruzaba de brazos.

Draco se sorprendió pues no esperaba que Severus se diera cuenta tan pronto.

      –Yo... quiero ayudarlo y nadie lo va a impedir –respondió mirándolo con determinación.

      –Te das cuenta el riesgo que corres ¿cierto? –Preguntó el adulto

      –Lo sé, pero aun así quiero intentarlo. Lo quiero y no dejare que nada le pase –en ese momento notaron que alguien había escuchado la conversación. Draco se fue corriendo tratando de ver quien había sido esa persona, y sólo pudo ver sus cabellos rojos. Snape se quedó en su lugar, pensando que tal vez la historia se volvería a repetir.


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Harry estaba en cerca del bosque prohibido, pensando en cuanto había cambiado su vida, cuando vio a Ron corriendo en dirección a él

      – ¿Qué pasa Ron? –Cuestionó Harry tratando de que su amigo se calmara. Pero antes de que pudiera decir algo, Draco llego tomándolo por el hombro.

      –Vaya pero si es Ron Weasley –dijo el rubio.

Ron volteo y se encontró con Blaise y el Draco.

      – ¿Podemos hablar contigo? –Preguntó Blaise poniéndose del otro lado del pelirrojo. El ojiverde se extrañó por la actitud de los tres, y sin que el pelirrojo respondiera se lo llevaron de ahí.

Cuando vieron que nadie lo escucharía se detuvieron mirando a Ron.

      –Tú escuchaste algo... ¿cierto? –Dijo Draco en tono frío.

      – ¿Por qué lo haces? –Pregunto el pelirrojo.

Ante esto los dos Slytherin se miraron y Blaise hablo

      –No es obvio, a Draco le gusta Potter y lo va a encubrir –fue su respuesta.

Ron se quedó mirándolos, sin poder creer las palabras que acababa de escuchar.

* No pensé que Malfoy fuera capaz de esto por una persona* 

      –Suena increíble no Weasley... pero yo también siento –dijo Draco mirándolo a los ojos.

      –Díselo a Harry... –estaba diciendo Ron pero el rubio lo interrumpió

      –NO... Él no tiene que saber de esto –dijo con decisión –, si se entera no querrá que lo haga y es la única manera de protegerlo –dijo Draco dándoles la espalda, no quería discutir otra vez sobre eso.

      –Pero él tiene derecho, además puede entender mal las cosas si se entera –exclamó Ron.

Blaise al escuchar las palabras de Ron, supo que no se había equivocado al interesarse en él.

      –Entiende Ron, él ya tomo una decisión... y nadie hará que cambie de opinión –fue su respuesta.

Draco volteo a verlos y le dijo al pelirrojo

      –Tienes que prometer que no le dirás nada –no era une pregunta era una orden de parte del rubio, el Gryffindor asintió.

      –Lo prometo –dijo Ron.

En ese momento llego Harry y se extrañó que cuando llego todos se observaban nerviosos

      – ¿Qué pasa? –Dijo mirándolos a los 3 – ¿Por qué esas caras? –Preguntó cruzándose de brazos, el rubio iba a contestar pero sintió un calor en su brazo izquierdo.

*Diablos... olvide que me pusieron la marca hace unos días* 

Draco sabía lo que significaba eso: ir a ver a Lord Voldemort.

      –Nada todo está bien, ya sabes Malfoy siempre con sus aires de grandeza –dijo Ron tratando de sonar convincente.

Draco se agarró su brazo y se quejó de lo caliente que se estaba volviendo la marca, sabía que si no se presentaba correría peligro Harry.

      – ¿Hurón estás bien? –Preguntó Ron, sabía lo que significaba eso: el-que-no-debe-ser-nombrado lo estaba llamando.

      –Estoy bien... me tengo que ir –respondió dejando de tocar su brazo. Sin decir algo más se acercó a Harry, besando sus labios con ternura. –Pase lo que pase.... recuerda que te quiero –susurro Draco para que solo Harry lo escuchara.

Después con una mirada se despidió de los otros dos y camino hacia la salida del castillo. Blaise y Ron se dirigieron miradas de preocupación mientras el moreno se quedó pensando en las palabras que le había dicho Draco, su Draco.