Capítulo 7: Descubren
nuestra relación
En el despacho del
director se encontraba Severus Snape teniendo una plática
–Entonces esa fue su decisión... me sorprende, pero si es lo que quiere
sólo tenemos que esperar –decía Dumbledore mientras veía a su fénix, para
después seguir hablando –. Ya llego el invitado... –dijo más para él mismo que
para el profesor
–Hablando de eso, ¿dónde se quedara? –dijo Severus mirando como el mayor
juntaba sus manos jugando con sus pulgares.
–Es difícil, él tiene algo de cada casa, supongo que estaría bien si lo
dejamos un tiempo en todas –acabando de decir esto levanto la mirada para
posarla en los ojos negros de Severus.
–Si esa es su respuesta me retiro –se levantó dirigiéndose a la puerta.
Bajo los escalones de
la gárgola para encontrarse con el chico nuevo, que lo miraba con una sonrisa.
–Sígueme, te llevare a donde te quedaras por algún tiempo –el chico ni
siquiera contesto sólo siguió al profesor mientras lo guiaba por pasillos, era
como si estuviera hipnotizado por Seerus.
Llegaron hasta una
estatua de una mujer, parándose frente a ella.
–Te quedaras en Ravenclaw por algún tiempo la estatua te preguntara algo
y tú se la responderás –Dijo Snape, dando un paso hacia delante, haciendo que
la estatua le hiciera una pregunta, la contesto y la estatua los dejo pasar.
Entraron a una sala
cálida, todo estaba lleno de libros, y los pocos alumnos que estaban no los
tomaron en cuanto. Severus, le indico donde sería su habitación, y dejándolo
ahí se fue.
El nuevo chico se quedó
contemplando toda la habitación, de su rostro no se borraba esa sonrisa, el ir
a Hogwarts le hacía recordar muchas cosas. Dejando salir un suspiro se dispuso
a desempacar.
//////////////////////////
Sólo faltaban dos
semanas para la navidad, por lo que todos los alumnos ya no ponían mucha
atención a las clases, hasta Hermione parecía entusiasmada e incluso en los
últimos días algo nerviosa. Esto se les hacía extraño a sus dos amigos ya que
Hermione no era de las personas que se comportaba así, primero estaba la
escuela y la tarea.
Harry y Ron decidieron
preguntarle el porqué de su actitud, pero ella les decía que no pasaba nada,
estaba claro que algo les escondía pero ¿qué?
Harry estaba buscando
a Draco desde el almuerzo, no lo había visto desde hacía dos días, más que en
las clases que tenían juntos.
Por fin lo encontró en
dirección hacia los invernaderos, y se dio cuenta que se veía algo agotado, sin
que se diera cuenta Draco se fue acercando, hasta que lo abrazo por la espalda.
–Por fin podemos estar solos –dijo depositando un beso en el cuello del
Slytherin. El rubio al sentir los labios sobre su piel sintió un escalofrió por
toda la espalda.
–Estaba arreglando las cosas para quedarme en navidad –contestó mientras
agarraba las manos del moreno que aún seguían en su cintura.
–Ya verás que no te arrepentirás.
Harry volteo al rubio
con intenciones de besarlo, Draco sonrió, giro sobre sus pies y paso sus brazos
tras el cuello de su novio. Uniendo sus labios en un beso lento…
–Lamento tener que interrumpirlos –dijo la voz de Blaise aclarándose la
garganta –, pero se nos hace tarde para la clase.
Harry y Draco se separaron, juntando unos segundos su frente, en verdad deseaban unos segundos más a solas, pero al parecer era imposible.
Harry y Draco se separaron, juntando unos segundos su frente, en verdad deseaban unos segundos más a solas, pero al parecer era imposible.
–Nos vemos a la hora de comer –propuso Harry dándole un beso en su
frente.
–Sí, me parece buena idea –respondió Draco sonrojándose.
Blaise sonrió al ver
lo feliz que era su amigo, en verdad esperaba que todo siguiera como estaban las cosas en ese momento.
Los dos Slytherin se
fueron al invernadero tres, donde ya los estaba esperando la Profesora Sprout.
Cuando llegaron todos
los alumnos les indico que trabajarían en equipos de tres y que ella los
escogería, fue pasando a sus lugares y los fue acomodando, para suerte de los
tres amigos (Draco, Blaise y Pansy) quedaron juntos.
Draco intentaba
concentrarse en su trabajo pero sentía una mirada que lo observaba desde que
había llegado. Fastidiado por esa sensación levanto su rostro y se encontró con
unos ojos color miel. Le sostuvo la mirada, esperando que el otro se intimidara,
algo que notaron Blaise y Pansy.
–Creo que le interesas a ese chico... por cierto ¿es nuevo? –Preguntó
Blaise levantando una ceja.
–Supongo que sí porque no lo había visto, no está nada despreciable –decía
Pansy observando al chico con una sonrisa, pero el nuevo alumno no despegaba su
mirada del rubio.
–Pues yo pienso que Harry está mucho mejor –dijo regresando a su
trabajo, no quería darle importancia, pero aún sentía la mirada empezando a
incomodarlo.
Al terminar la clase,
Draco se alegró, en verdad ese nuevo chico no lo había dejado de ver. Se
dirigieron al castillo, pues les tocaba historia de la magia. Draco volteo
hacia donde estaba el nuevo,
descubriendo que lo seguía viendo.
/ ¡¿Qué tanto me mira?! Me está
poniendo nervioso, y sobre todo me está desesperando, lo único que se dé él es que
sus iniciales son Y.J. ... Bueno da igua,l ahora solo una clase más y veré a mi
león/
/////////////////////////////////
Harry terminaba de
salir de Defensa contra las artes oscuras, la siguiente clase era Transformaciones,
así que con Ron y Hermione se fueron hacia el salón.
Llegaron y esperaron a
que la profesora McGonagall los dejara pasar, cosa que ocurrió 2 min después. Ya adentro se sentaron dos filas atrás de la
primera, la profesora empezó a decir las indicaciones para que empezaran a
practicar. El trio de oro inicio la práctica,
y la única que consiguió dominar el hechizo fue Hermione, lo había conseguido
en la tercera ocasión.
–Harry –dijo Hermione, éste levanto la mirada para verla.
– ¿Qué pasa? –Preguntó viendo que su amiga no lo veía a él.
–Ese chico no te deja de observar... ¿lo conoces? –cuestionó la castaña.
Harry siguió la mirada
de su amiga para ver de quien se trataba y se dio cuenta de que era el mismo
chico que había visto con Draco en el pasillo.
–No, creo que es nuevo –dijo encogiéndose de hombros, pues no le dio importancia.
Cuando por fin acabo
la clase salieron en dirección al comedor. Harry pudo ver como su rubio estaba
sentado en la mesa de Slytherin, por lo que se acercó.
–Nos vamos –le dijo Harry al rubio cuando llego a su lado.
Todo el comer se quedó
en silenció, viendo el intercambio de palabras entre Harry y Draco, esperando
la pelea que siempre observaban cuando ellos estaban juntos.
Pero para sorpresa de
la mayoría el rubio asintió y se despidió de sus amigos para irse con el
Gryffindor. Por lo que por todo el comedor se empezaron a escuchar murmullos.
– ¿Pretendes que me siente con los demás gatitos? –Preguntó el rubio
levantando una ceja y cruzándose de brazos.
–Claro para que se den cuenta de que eres MI pareja –respondió Harry, paso su brazo izquierdo por la cintura
del rubio, mientras le sonreía.
El rubio se sonrojo un
poco, dejándose llevar por su novio hasta
llegar a la mesa de Gryffindor, sentándose.
Si todos los que se
encontraban en el gran comedor estaban asombrados, esto los dejo mudos, no
podían creer que un Slytherin se sentara
en la mesa de los leones.
Los Gryffindor se
miraban entre ellos sin poder creer lo que veían. Sobre todo una chica
pelirroja
/ ¡¡Me cambio por Draco!!...¡por
un hombre! Y no uno cualquiera, uno de Slytherin/
Ron y Hermione actuaron
normal, ya se habían acostumbrado a las muestras de cariño de parte de esos
dos, así que se dedicaron a comer. Minutos después Blaise se sentó al lado de
Ron depositando un casto beso en los labios de este, haciendo que dejara de
comer.
Todos se quedaron con
la boca abierta no podría ser dos Slytherin estaban con dos Gryffindor el fin
del mundo se acercaba.
–Jajajaja... no les parece gracioso que todos tengan esa cara de
sorpresa –comentó Blaise tomando una papa a la francesa, llevándola a la boca
de Ron.
–Pues los comprendo somos rivales, enemigos desde siempre y de repente
nos sentamos con los leones. –dijo el rubio observando como Ron abría la boca comiéndose
la papa – La próxima les toca a ustedes.
Harry tomo el mentón
del rubio uniendo sus labios. Ocasionando que todo el gran comer se llenara de murmullos.
–Bueno no nos podemos quedar atrás ¿no crees Ron? –dijo Blaise acercándose
al rostro del pelirrojo.
Ron no entendía a qué se refería su novio, hasta que Blaise lo tomo de sus mejillas dándole un beso lleno de pasión. Ron cerro los ojos sintiendo como sus mejillas se sonrojaban.
Ron no entendía a qué se refería su novio, hasta que Blaise lo tomo de sus mejillas dándole un beso lleno de pasión. Ron cerro los ojos sintiendo como sus mejillas se sonrojaban.
–Creo que seremos el centro de atracción -dijo Harry riéndose.
Sin darse cuenta el
chico nuevo no los dejaba de observar mientras en su mirada se veía que
planeaba algo para aquella pareja.
No hay comentarios:
Publicar un comentario